Para la agencia, la perspectiva estable de las calificaciones a largo plazo refleja que el gobierno avanzará con su programa de ajuste económico, que incluye la generación de un superávit fiscal y la reducción de la inflación, a la vez que mantiene el crecimiento económico.
"La perspectiva equilibra los riesgos que plantean las persistentes vulnerabilidades económicas con la mejora de los resultados fiscales y el fortalecimiento de la confianza de los inversores sobre el rumbo de la política económica. Las recientes medidas para acceder a los mercados de capital externos deberían reforzar la liquidez del gobierno y otorgarle mayor flexibilidad para gestionar su deuda", sostienen.
Para S&P, hay riesgos y los plantean. En un escenario negativo, "podríamos bajar las calificaciones durante el próximo año si los recientes avances en la estabilización de la economía se estancan, lo que perjudicaría los esfuerzos del gobierno por acceder a financiación externa". "De igual manera, en caso de futuros canjes de deuda, analizaríamos dichas transacciones para determinar su impacto en las calificaciones, si lo hubiera, teniendo en cuenta el contexto macroeconómico y de políticas, así como el bajo nivel de calificación", agregan.
En un escenario positivo, apunta, "podríamos elevar las calificaciones durante el próximo año si observamos una mejora en la liquidez externa, una disminución de las vulnerabilidades económicas y una mayor certidumbre política, lo que sentaría las bases para una recuperación económica continua".
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Inflación y tipo de cambio
"Una gestión adecuada de la inflación y el tipo de cambio podría crear las condiciones para una estabilidad y un crecimiento sostenidos. En este escenario, el gobierno disfrutaría de un mejor acceso a la financiación voluntaria de los mercados de capital externos e internos, así como de los prestamistas oficiales, para cubrir las importantes necesidades de servicio de la deuda comercial en moneda extranjera en 2026 y 2027", advierten.
Según S&P, la mejora refleja el mejor acceso del gobierno a la liquidez y la disminución de sus vulnerabilidades económicas. La falta de acceso a los mercados de capitales externos contribuyó a que el gobierno siguiera recurriendo a canjes de deuda en el mercado local en 2024 y 2025 para gestionar gran parte de sus vencimientos en pesos.
Luis Caputo
Volver a los mercados
"Los acontecimientos recientes indican que el gobierno está mejorando su acceso a los mercados de capital, lo que impulsa la liquidez. Los desequilibrios económicos han disminuido gracias a una menor inflación y a un superávit fiscal durante 2025. El banco central argentino obtuvo una línea de swap de divisas de 20.000 millones de dólares de la Reserva Federal de Estados Unidos en septiembre. En octubre, el partido político del presidente Milei obtuvo buenos resultados en las elecciones nacionales de mitad de período, lo que reforzó la confianza de los inversores en la capacidad de la administración para implementar sus planes económicos y aprobar su presupuesto para 2026", explicó la agencia para remarcar por qué le subieron la nota al país.
Recuerdan que en diciembre, el gobierno emitió un bono de ley local por US$ 1.000 millones, adquirido principalmente por inversores nacionales. "Es probable que el gobierno obtenga financiamiento en dólares mediante acuerdos de recompra con bancos globales para pagar la amortización de su deuda externa comercial con vencimiento en enero de 2026", indican.
"Estos avances mejoran la solvencia crediticia y podrían reducir la probabilidad de un impago convencional si el gobierno realiza futuros canjes de deuda y los acreedores deciden no participar", concluyó S&P.