Según Equilibra, la consultora de Martín Rapetti, para enero de 2026 la inflación nacional fue 2,2%, impulsada por alimentos y bebidas no estacionales (2,6%) y regulados (2,4%). Por su parte, el resto del IPC Núcleo trepó 2%, al igual que los precios estacionales.
Por otro lado, Analytica proyecta que durante la cuarta semana de enero se registró una variación semanal en alimentos y bebidas del 0,1%. "De esta forma, el promedio de cuatro semanas es de 2,4%. Para el nivel general de precios proyectamos una suba mensual del 2,4% durante enero", apunta la consultora de Ricardo Delgado.
Dicen que el mayor aumento en el promedio de las últimas cuatro semanas se dio en verduras (+10,6%) y azúcar, dulces, chocolates, etc. (+2,5%). Entre las categorías con menores aumentos se encuentran otros alimentos (+1%) que incluyen snacks, salsas, condimentos, etc. y aguas, gaseosas y jugos (+0,7%).
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Luis Caputo busca remonetizar la economía y estimular el crecimiento, liberando dólares no declarados.
Bajando después de diciembre
Según el relevamiento de precios minoristas Eco Go para la cuarta semana de enero 2026, la variación semanal de alimentos es del 0,5%. La firma comandada por Marina Dal Poggetto proyecta un IPC para enero del 2,4%. "El esparcimiento continuó ejerciendo presión al alza, en línea con el patrón estacional propio del período", señala.
Desde el Departamento de Economía de la Universidad de San Andrés, destacaron que las principales consultoras proyectan una caída de la inflación mensual desde el 2,8% de diciembre a alrededor de 2,5% en enero.
Durante la cuarta semana de enero registramos una variación semanal de 0,1% en los precios de alimentos y bebidas de Gran Buenos Aires. El promedio de cuatro semanas es de 2,4%. pic.twitter.com/68lvlLM7GH
"Habiendo pasado el fuerte efecto de la suba de carnes y combustibles el mes pasado, el nivel de precios reanuda su desaceleración. El IPC subyacente medido por el BCRA (una medición alternativa al IPC núcleo del INDEC) muestra que los movimientos observados en el ritmo de la inflación en los últimos meses no fueron, en realidad, tan buenos ni tan malos", advierte.
Apuntan a que este cálculo se ubica alrededor del 2% mensual desde abril/mayo de 2025, mostrando que las variaciones en el IPC total se debieron más que nada a variaciones estacionales y factores característicos de los precios regulados.
"Si se toma, en su lugar, el IPC núcleo excluyendo alimentos y energía, las conclusiones son similares. Con este último cálculo, sin embargo, es posible ver una leve aceleración que sigue a la depreciación del peso durante el 2025, una tendencia que debiera revertirse en el contexto cambiario actual. Será importante, en este contexto, prestar atención al cambio en la canasta de consumo que utilizará el INDEC a partir de las próximas publicaciones", advierte la Universidad de San Andrés.