11 de agosto 2026 - 11:45hs

YPF atraviesa una etapa de fuerte crecimiento operativo y mejora financiera, con Vaca Muerta como principal motor del negocio. La petrolera cerró el trimestre con un EBITDA ajustado de U$S 2.804 millones, un 150% más que en el mismo período del año anterior, y alcanzó su nivel más alto en las últimas dos décadas, mientras que la ganancia neta fue la segunda más alta de la historia de la compañía.

El resultado se apoyó principalmente en el crecimiento de la producción de petróleo shale en Vaca Muerta, que promedió los 213.000 barriles diarios. Para finales de este año, la compañía apunta a alcanzar los 250.000 barriles por día.

Las inversiones del trimestre alcanzaron los U$S 1.340 millones, de los cuales el 77% se destinó a la actividad no convencional.

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En línea con esta estrategia de expansión, en mayo YPF presentó ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) su megaproyecto Loma La Lata Oil, que contempla desembolsos por U$S 25.000 millones y se posiciona como el proyecto más ambicioso presentado bajo este régimen hasta el momento.

Menos activos convencionales y más Vaca Muerta

La transformación de YPF también incluye una reducción de su exposición a activos convencionales maduros. La compañía acordó la venta de dos grupos de áreas convencionales en Mendoza por aproximadamente U$S 400 millones, en línea con el objetivo de concentrar el 95% de su producción física en recursos de Vaca Muerta.

El crecimiento de la producción no convencional también requiere ampliar la capacidad de transporte.

En ese sentido, el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) superó el 77% de ejecución hacia el cierre de junio de 2026 y tiene prevista su puesta en marcha para principios de 2027. La nueva infraestructura permitirá canalizar los crecientes saldos de crudo hacia los mercados regionales y globales.

Récord en refinación y un balance más sólido

En el negocio de downstream, YPF registró un procesamiento promedio de 351.000 barriles diarios en sus refinerías, equivalente a una tasa de utilización del 104%. Este nivel de refinación permitió alcanzar una producción récord de combustibles.

Las ventas de nafta y gas oil crecieron 10% interanual y la compañía alcanzó una participación de mercado del 59%. El desempeño se produjo mientras YPF implementó un esquema temporal de amortiguación de precios en el mercado local para evitar trasladar el impacto total de la volatilidad internacional a los surtidores.

En materia financiera, el flujo de caja libre alcanzó los U$S 824 millones durante el trimestre. Sin considerar el impacto extraordinario de la adquisición de activos de Equinor, esa cifra habría ascendido a U$S 1.000 millones.

La compañía cerró el período con una posición de liquidez cercana a los U$S 2.500 millones y redujo su apalancamiento financiero a 1,09 veces la deuda neta sobre EBITDA, su menor nivel en 11 años.

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