Numerosos residentes de las islas del Delta protagonizaron una inusual protesta durante el mediodía del pasado sábado, llevando a cabo un bloqueo y una movilización con embarcaciones sobre el río Tigre, así como a pie en la estación fluvial. Este acto buscaba instar al restablecimiento del suministro eléctrico, el cual permanece interrumpido en numerosos hogares de la primera, segunda y tercera sección desde hace 13 días, consecuencia del temporal ocurrido el 17 de diciembre.
Los participantes de la manifestación marcharon portando recipientes vacíos, que golpeaban de manera simbólica, junto con pancartas elaboradas manualmente que expresaban consignas pertinentes, tales como "esto sí es necesidad y urgencia" o "sin luz no hay trabajo". Simultáneamente, algunos aplaudían y entonaban cánticos como "que vuelva la luz", todo ello bajo la observación atenta de los turistas que transitaban en la lancha colectivo interisleña.
La carencia de energía eléctrica afecta la rutina diaria de los habitantes de la isla, generando un sentimiento de desamparo en aproximadamente 200 personas a pie y otras que se movilizaron en alrededor de 40 embarcaciones hasta la Estación Fluvial.
"La falta de electricidad nos afecta en todos los aspectos. En la isla, somos dependientes de la electricidad. Este servicio es vital para nosotros, ya que sin luz, carecemos de agua. Nos encontramos verdaderamente inmersos en una situación sumamente complicada, de carácter urgente. La falta de acceso a servicios básicos es alarmante", explicó Verónica Parada, artesana de 45 años que ha residido junto a su familia en la primera sección de la isla durante las últimas dos décadas.
Télam Protesta en el río Tigre por falta de luz
Asimismo, subrayó cómo la carencia de suministro afecta las actividades económicas de los habitantes locales: "Queremos trabajar y progresar en la isla. La falta de energía no solo impacta en la alimentación, sino también en los trabajadores, los fabricantes de productos, los artesanos. En el Delta, hay numerosos talleres, madereras y pequeñas industrias, y esta situación nos afecta profundamente".
El turismo, que constituye uno de los ingresos económicos más significativos para la región mediante el alquiler de casas y cabañas, se vio gravemente afectado tras la interrupción del suministro eléctrico, generando reclamos por la cancelación de numerosas reservas.
Con información de Télam