El presidente mantuvo a Karina Milei y los funcionarios cuestionados, pero sorprendió al crear una mesa política nacional y llamar al diálogo con mandatarios provinciales tras dos reuniones de Gabinete.
Sorprendido por el resultado, que nadie le anticipó, el Presidente se apresta a hacer cambios. Está muy enojado. A su alrededor nadie se anima a pronosticar el resultado de octubre. Todo dependerá de la economía, que exige más política.