El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se reunirá este jueves, desde las 16.30, con los presidentes de los bloques dialoguistas en la Cámara de Diputados, con la premisa de reeditar los acuerdos parlamentarios y avanzar con la reforma política.
La reunión será en el Congreso, por pedido de los Diputados. El dato político no es menor. Francos quería que los diputados se trasladarán a la Casa Rosada. La primera pulseada, la de la localía la ganaron los legisladores.
El Gobierno busca eliminar las PASO. La idea por ahora no genera gran consenso a los bloques dialoguistas. Las fracturas y las tensiones internas en cada uno de los espacios harán la discusión difícil. Algo que termina por dibujar un panorama complejo de cara a la modificación de una ley, como la electoral, que requiere una mayoría absoluta en ambas Cámaras para poder ser modificada.
El camino recién empieza. El objetivo central del Gobierno es eliminar las PASO. Algo que suele tener apoyo del oficialismo y resistencia en la oposición. No importan que partido asuma cada uno de los roles.
En la reunión del jueves, el Gobierno planteará su postura. Después será el turno de cada uno de los bloques de discutir puertas adentro.
La postura de las oposición frente a la reforma política
En ese marco, el Pro y la UCR anticiparon el rechazo a la eliminación de las Primarias, pero quieren escuchar al Gobierno. Sin embargo, según pudo saber El Observador, no solo asistirán a la reunión sino que también buscarán plantear alguna alternativa. La Primarias Abiertas No Obligatorias comienzan a ser una opción.
Claro, la discusión que aparecerá detrás tiene que ver con el financiamiento de la política. Algo que el Gobierno intentó incluir en la ley bases, pero que quedó afuera del texto final.
Pero más allá de escuchar los legisladores también irán con su agenda propia. Antes de avanzar con la eliminación de las PASO, desde la UCR, le pedirán a Guillermo Francos que el oficialismo impulse en el Senado el tratamiento del proyecto que establece la boleta única y que ya cuenta con media sanción de Diputados.
El argumento político de los bloques dialoguistas tiene que ver con romper la hegemonía peronista en la provincia de Buenos Aires. Cambiar la metodología de la elección nacional obligaría a que se vote con dos sistemas diferentes. En este caso en la provincia de Buenos Aires, se seguiría votando con la boleta tradicional los cargos provinciales, mientras que los cargos nacionales se votarían con el sistema que apruebe el Congreso.
Desde el PRO y la UCR ven en ese escenario una posibilidad no sólo para construir alianzas locales que les darían cierto redito electoral, sino la posibilidad de romper la hegemonía del peronismo en el distrito más grande del país.
Si bien las elecciones todavía a aparecen lejos en el calendario, los cierto es que la tradición manda que no se pueden modificar las reglas electorales en los años en los que hay votación. En ese marco, al Gobierno le quedarían seis meses para dar la discusión.