Durante las próximas 72 horas la provincia de Buenos Aires se convertirá en el centro de gravedad del sistema político. Todas las miradas estarán puestas en el cierre de listas de cara a las elecciones del próximo 7 de septiembre. En ese marco, el peronismo, que se agrupa bajo la flamante bandera de "Fuerza Patria", avanza tortuosamente hacia una lista de unidad que deje "la menor cantidad de heridos posibles".
Los negociadores designados por los tres principales referentes –Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa– intensifican el diálogo, mantienen el hermetismo, y dejan trascender tan sólo los acuerdos alcanzados en torno a la representación de cada sector en las listas. Los nombres, si es que ya están, son por ahora un secreto bien guardado.
La distribución de bancas en juego
La discusión central dentro de la "rosca" por las listas gira en torno a la distribución interna de los lugares y los porcentajes de poder que cada espacio político obtendrá dentro de las futuras bancadas legislativas. Bajo la premisa de que el peronismo calcula poder garantizarse alrededor de 29 bancas en la Legislatura provincial, una de las propuestas más sólidas que se encuentra sobre la mesa sugiere una distribución equitativa de 11 bancas al sector que responde directamente a Axel Kicillof y otras 11 al kirchnerismo, dejando siete lugares para el massismo. Sin embargo, por lo que pudo saber El Observador, si bien esa es la base, todo se puede modificar.
El panorama de las conversaciones es vasto y complejo. "Hay conversaciones y reuniones por todos lados de La Plata y de cada Sección Electoral", aseguran desde uno de los espacios que participan activamente en esta mesa de decisiones, confirmando que las tres partes –kicillofismo, kirchnerismo y massismo– están plenamente involucradas en el proceso.
Por caso, ayer, los representantes de Kicillof, Kirchner y Massa volvieron a reunirse en La Plata, evidenciando la continuidad y urgencia de las discusiones. Mientras tanto, los tres principales referentes de Fuerza Patria aún tienen pendiente un encuentro cumbre, una reunión de alto nivel que, aunque no termina de cobrar forma definitiva, se prevé que se concretará indefectiblemente antes del plazo máximo para la inscripción de las listas.
El sábado decisivo
Todo indica que el sábado será un día frenético, por lo menos en el mundo peronista. El plazo es inexorable y si bien la inscripción de las candidaturas se realizará de forma virtual, el sábado a la tarde habrá reunión presencial de apoderados en La Plata para seguir los detalles administrativos.
A pesar de que el hermetismo es la regla de oro en estas horas finales, algunos nombres clave han comenzado a filtrarse entre la densa cortina de discreción. Para la importante Tercera Sección Electoral, los nombres que suenan son Verónica Magario o Mariano Cascallares como posibles cabezas de lista. Por otro lado, para la Primera Sección Electoral, otra de las zonas clave del conurbano bonaerense, se menciona al actual ministro Gabriel Katopodis.
Los rumores sobre la posibilidad de recurrir a las candidaturas testimoniales para garantizar la mayor cantidad de votos posibles en las secciones electorales más pobladas de la provincia de Buenos Aires están a la orden del día. El misterio se develará en buena parte el sábado.
Más allá de que el kirchnerismo hizo una regla que el silencio sea lo que predomine en la previa del cierre de listas, en este caso, desde Fuerza Patria señalan que no sólo tiene que ver con la habitual metodología de trabajo, sino también con no dar ventaja. "Anunciar el candidato con anticipación le da ventaja al rival para elegir a quien pone en la boleta", explicó ante la consulta de El Observador uno de los hombres al tanto de la negociación.
Desde todos los sectores que intervienen en el control cruzado de candidatos esperan tener un panorama claro el viernes por la noche. El sábado, en ese escenario, quedaría para definir los últimos detalles de cada una de las listas.