La Cámara de Diputados se encuentra ya en condiciones de tratar el proyecto de “Ficha Limpia”, que obtuvo dictamen positivo tras el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Justicia. La iniciativa que tuvo apoyo de la mayoría compuesta por la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y La Libertad Avanza se limita condenados por delitos de corrupción y es aplicable a aquellos candidatos electorales. Para el kirchnerismo, se trata de un avance sobre el principio de inocencia.
El proyecto suscitó diferentes posicionamientos por parte de los diputados, respecto del tipo de delito se debe considerar -si sólo se limita a los casos de corrupción o si también debe extenderse a otros delitos como por ejemplo abuso sexual, etc-, la instancia en la que se encuentre la causa -en un abanico que va de la condena firme a una sentencia de primera instancia-, y a quién debe aplicarse -si es sólo para cargos elegidos por el voto popular o si se aplica a cualquier funcionario público-.
La diputada Silvia Lospennato (PRO), una de las impulsoras del proyecto, destacó la perseverancia del Movimiento Ficha Limpia –encabezado por Gastón Marra, Fanny Mandelbaum y Gustavo Mena, exdiputado nacional y actual vicegobernador de Chubut– para que finalmente se apruebe el dictamen, que tuvo el apoyo de medio millón de firmas ciudadanas. La diputada señaló que las provincias de Chubut, Mendoza, Salta, Jujuy, San Juan y Santa Fe y unos 40 municipios han desarrollado legislaciones similares, que limitan el acceso a cargos públicos a condenados.
“La corrupción erosiona las bases de la legitimidad democrática, hace que los ciudadanos pierdan la confianza en las instituciones. La ficha limpia es constitucional porque todos los derechos son relativos, incluso el de elegir y el de ser elegidos –sostuvo–. No desconocemos que es complicado poner restricciones a los derechos electorales, pero esas restricciones están contempladas en los tratados internacionales que suscribió nuestro país, en particular el Pacto de San José de Costa Rica. Y la restricción allí incluida es condena penal por juez competente. Sin condena penal, es decir, en la instancia de una imputación o procesamiento, sería inconstitucional”, explicó Lospennato.
Finalmente, el dictamen prevé la restricción sobre quienes pese una “condena confirmada”, es decir, ratificada en segunda instancia, y se extenderá desde el dictado de esa sentencia hasta que se cumpla la pena o sea revocada por una instancia superior.
La diputada radical Danya Tavella apoyó el dictamen, aunque admitió que le gustaría que las restricciones que prevé la “ficha limpia” incluyera a los funcionarios designados “a dedo” por el Poder Ejecutivo y que hayan recibido condena, no solo aquellos que aspiran a ocupar un cargo electivo.
El bloque de Unión por la Patria firmó un dictamen propio que establece que solo una condena firme de la Justicia –es decir, cuando estén agotadas todas las instancias en la Justicia– debería restringir la postulación de un candidato. Además, incorpora en los alcances de la “ficha limpia” los condenados por delitos económicos, como violaciones a los regímenes cambiario y aduanero, entre otros.
El radical Fernando Carabajal, impulsó un dictamen propio, que amplía la “ficha limpia” a todos los delitos que tengan previstas penas superiores a los tres años en el Código Penal, argumentando que "ser narcotraficante o pedófilo o asesino" es tan grave como ser corrupto.
La discusión sobre la implementación de la llamada “ficha limpia” comenzó en 2017 en la Cámara de Diputados cuando fue desaforado el ex ministro de Planificación Federal durante el kirchnerismo Julio De Vido. En 2019, durante la gestión de Cambiemos, el oficialismo intentó darle media sanción en Diputados y bloquear la posibilidad de que avance una candidatura de Cristina Kirchner, pero no logró el quórum en el recinto. En 2020, en medio de la pandemia, Juntos por el Cambio volvió a insistir pero finalmente no avanzó.