El Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos se presentará en sociedad este miércoles con una movilización convocada "contra el ajuste y la entrega del país". Más de 100 sindicatos y un puñado de organizaciones sociales marcharán al Ministerio de Desregulación que lidera Federico Sturzenegger.
Los organizadores de la jornada anunciaron que la marcha comenzará a las 12 del mediodía en Carlos Pellegrini y Sarmiento. Desde ahí, los gremios se desplazarán hasta el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, ubicado en Sáenz Peña 788. El lugar elegido para protestar no es casual ya que, de acuerdo al comunicado oficial, Federico Sturzenegger es "el principal ideólogo de un plan de saqueo y desguace".
La marcha no culminará frente a la dependencia que está a cargo del estrangulamiento del Estado. Los sindicatos y las organizaciones establecieron que participarán también de la habitual marcha de los jubilados de cada miércoles frente al Congreso.
Los referentes de los sindicatos que están al tanto de la convocatoria estiman que habrá por lo menos 15.000 personas las que se movilicen por el centro porteño durante las primeras horas de la tarde del miércoles.
Un frente multisectorial contra la CGT
Se trata de la primera acción concreta de un espacio multisectorial que nuclea a más de 150 sindicatos, tanto del sector público como del privado. Entre ellos están los gremios del transporte, la UOM, ATE y algunos con mucha incidencia en la provincia de Buenos Aires como SUTEBA. El armado también está compuesto por organizaciones sociales y políticas y universitarias.
La movilización, en términos políticos, es más que una respuesta al plan económico del Gobierno. También es una respuesta a la cúpula de la CGT. "Mientras Gerardo Martínez se sienta con el Gobierno en el Consejo de Mayo nosotros estamos trabajando para llevar adelante una movilización masiva", explicaron desde la multisectorial.
Los referentes que impulsaron la movilización y el frente sostienen que la jornada que se plantea para este miércoles no está relacionada con la ausencia de la CGT en la última movilización masiva que se llevó a cabo hace poco más de una semana y que tenía por objetivo denunciar la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner.
Lo cierto es que si bien no fue el disparador de la convocatoria, fue una gota más que terminó por darle un poco más de fuerza a "la movida que se estaba armando hace un par de meses". Las reuniones y los diálogos entre los gremios se dan desde hace meses con variada intensidad, pero en lo que tiene que ver con la movilización de este miércoles, la planificación ya lleva más de 20 días. "Esto es anterior a la condena de Cristina", explican desde la organización.
La disputa interna hacia noviembre
El ajuste permanente y la falta de una respuesta contundente de la CGT explica parte de la movilización de mañana, pero no todo. "Hay que mirar a noviembre", detallan desde las entrañas de la propia CGT y ponen sobre la mesa el recambio de autoridades que se llevará a cabo en la central obrera.
En ese marco, más allá de tensiones y diferencias todos los sectores anticipan que la CGT se mantendrá unida por lo menos hasta el recambio de autoridades. Después el partido empezará de cero.
El sindicalismo está en ebullición y partido. Mientras los gremios más dialoguistas se sientan a la mesa con el Gobierno para diagramar una reforma laboral, los gremios combativos salen a la calle. La unidad se sostendrá hasta noviembre, la grieta interna también.