La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) informó este viernes que se levantaron las medidas de fuerza anunciadas por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), luego de que se dictara la conciliación obligatoria. El paro, que estaba previsto para este fin de semana en reclamo de aumentos salariales, quedó suspendido.
En un comunicado, EANA aseguró que “las acciones pretendidas por el gremio no se llevarán a cabo y queda garantizado el normal funcionamiento del servicio esencial de navegación aérea en todos los aeropuertos de Argentina, todos los días y en todas las franjas horarias”.
ATEPSA había anunciado inicialmente paros parciales que afectarían despegues de aeronaves en vuelos internacionales el sábado 24 de mayo, de 13 a 17 horas, y en vuelos de cabotaje el domingo, de 19 a 22 horas. La medida respondía a una “propuesta salarial inaceptable” por parte de EANA, que según el sindicato liderado por Paola Barritta, ofreció un aumento del 0% y pretende cerrar la negociación paritaria 2024/25 luego de más de ocho meses sin actualizaciones salariales.
El plan de lucha incluía además paros parciales y por sectores para los días 27, 28, 30 y 31 de mayo, que afectarían progresivamente a toda la aviación.
Además del reclamo salarial, ATEPSA denunció despidos ilegales de controladores, técnicos y operadores SAR, el vaciamiento de áreas clave, la posible clausura del centro de formación profesional y la falta de respuestas de las autoridades.
Contexto legal y sindical
Hace 24 horas, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el decreto 340, que reglamenta el derecho de huelga en los sectores de transporte, educación y salud. Esta normativa obliga a los sindicatos a garantizar un servicio mínimo de entre el 50% y el 75% durante las protestas. La norma, firmada por el presidente Javier Milei y sus ministros, retoma el espíritu del DNU 70, que fue suspendido judicialmente tras un amparo presentado por la CGT.
Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, rechazó el decreto 340 y calificó la medida como “una vulneración a los derechos fundamentales y a la libertad sindical”. Aseguró que el sindicalismo sigue apostando por “el diálogo consensuado con los actores sociales correspondientes” y denunció que “este Gobierno le teme al diálogo y aplica normativas unilaterales pro-patronales”.
Martínez indicó que la sentencia judicial que suspendió el artículo 97 del DNU 70 sigue vigente, por lo que el decreto 340 no tendría validez constitucional. Además, anunció que la CGT ya está trabajando en acciones legales para impugnar esta nueva normativa y prepara una presentación ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).