El Gobierno nacional modificó este jueves y por Decreto la Ley de Migraciones e incorporó nuevas causales para impedir el ingreso o disponer la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra la Argentina, los argentinos o los símbolos nacionales.
La medida, reglamentada en la edición matutina del Boletín Oficial (BORA), se enmarca en lo que el presidente Javier Milei definió como una "campaña anti Argentina".
"Frente a las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos, el Gobierno nacional reafirma que la defensa de la Nación, de sus ciudadanos y de sus símbolos no es negociable", enfatizó la Oficina del Presidente a través de un comunicado.
Firmado también por el pleno del Gabinete nacional, el texto establece así que podrán ser rechazados en frontera o expulsados del territorio quienes realicen expresiones o actos considerados hostiles contra el pueblo argentino, su identidad nacional o sus emblemas patrios.
La norma modifica distintos artículos de la Ley de Migraciones N° 25.871 y amplía las causales de inadmisión y expulsión.
Expulsión o prohibición de extranjeros de Argentina: ¿Qué conductas se tomarán como mensajes de odio?
La nueva normativa incorpora como causal de inadmisión para extranjeros haber dirigido o incitado expresiones de odio, discriminación o violencia por motivos de nacionalidad contra la República Argentina o sus ciudadanos. También alcanza a quienes hayan realizado, participado o instigado actos de ultraje contra los símbolos nacionales.
Según el Decreto 681/2026, las conductas comprendidas incluyen:
- Incitar públicamente al odio, la discriminación o la violencia contra la Argentina o los argentinos por su nacionalidad.
- Emitir expresiones de odio dirigidas contra el pueblo argentino.
- Participar o promover actos de ultraje contra la bandera, el escudo, el himno u otros símbolos patrios.
- Realizar acciones que impliquen hostilidad o menosprecio hacia la identidad nacional argentina.
La normativa aclara, sin embargo, que estas disposiciones no alcanzan las críticas de carácter ideológico, político, académico o periodístico, las cuales continúan amparadas por el derecho a la libertad de expresión.
La limitación apunta específicamente a manifestaciones que promuevan odio, discriminación o violencia contra el país y sus ciudadanos.
En los considerandos, el Ejecutivo indicó que "han aumentado considerablemente los mensajes de odio y actos de hostilidad y menosprecio dirigidos específicamente contra el pueblo argentino, su cultura y su identidad nacional". Es por ello que "representa un riesgo para todos los argentinos", constituyendo un "quebrantamiento" del respeto que deben mantener los extranjeros que pretendan ingresar o permanecer en el territorio nacional.
La medida también señala que el Estado tiene la obligación de preservar el orden público, la convivencia pacífica y la seguridad nacional, por lo que considera necesario incorporar estas nuevas causales dentro del régimen migratorio vigente.