10 de septiembre 2025 - 17:55hs

Un equipo internacional de científicos descubrió evidencia que revoluciona la comprensión sobre el desarrollo cognitivo humano al demostrar que la capacidad de planificación compleja y el pensamiento estratégico aparecieron hace 2,6 millones de años, medio millón de años antes de lo que se creía hasta ahora. La investigación, publicada en la revista Science, analizó herramientas de piedra halladas en el sitio arqueológico de Nyayanga, en Kenia, y reveló comportamientos sofisticados en homínidos que vivieron mucho antes de la aparición de los primeros Homo sapiens.

El hallazgo surge del análisis de 401 artefactos de piedra recuperados durante siete años de excavaciones en Nyayanga, un yacimiento ubicado en la península de Homa. Los investigadores determinaron que más del 70% de las herramientas fueron fabricadas con materiales transportados desde distancias superiores a los 13 kilómetros, una práctica que requiere capacidades mentales complejas como la creación de mapas mentales, la planificación anticipada y la coordinación de recursos dispersos en el paisaje.

"Siempre pensé que los primeros fabricantes de herramientas debían tener más capacidades de las que a veces les atribuimos", explicó Emma Finestone, curadora asociada del Museo de Historia Natural de Cleveland y autora principal del estudio. La investigadora destacó que "me emocionó ver que hace 2,6 millones de años, los homínidos utilizaban muchos recursos diferentes y movían piedras a través de grandes distancias".

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Para comprender la magnitud del descubrimiento, es fundamental ubicarlo en su contexto temporal. Hace 2,6 millones de años, el continente africano albergaba especies de homínidos muy diferentes a los humanos modernos. Los Homo sapiens no aparecerían hasta hace aproximadamente 300.000 años, mientras que incluso los primeros representantes del género Homo se remontan a unos 2,8 millones de años atrás.

En esa época, el paisaje de la península de Homa era radicalmente distinto al actual. Los homínidos de Nyayanga habitaban un ecosistema dominado por pastizales C4 y herbívoros de gran tamaño, con presencia de árboles dispersos y un manantial de agua dulce. El sitio arqueológico conserva evidencia de que estos antiguos fabricantes de herramientas procesaban hipopótamos carroñeados y diversas plantas, constituyendo el registro más antiguo conocido de consumo de megafauna por parte de homínidos.

La investigación reveló que los materiales disponibles localmente en la península de Homa eran inadecuados para la fabricación de herramientas duraderas. Las rocas carbonatíticas del complejo montañoso local resultaban demasiado blandas, lo que obligaba a los homínidos a buscar materiales de mejor calidad en regiones distantes.

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Herramientas s hechas de distintos materiales obtenidas a más de 10 km de distancia de la localidad de Nyayanga

Herramientas s hechas de distintos materiales obtenidas a más de 10 km de distancia de la localidad de Nyayanga

La evidencia que cambió todo

El análisis detallado de los artefactos reveló patrones de comportamiento que contradicen las teorías previas sobre las capacidades cognitivas de los homínidos tempranos. El 32,4% de las herramientas estaba fabricado con cuarcita bukoban, un material completamente ausente en un radio de varios kilómetros alrededor de Nyayanga. Mediante técnicas de fluorescencia de rayos X, los investigadores rastrearon el origen de estos materiales hasta fuentes ubicadas en el sistema de drenaje del río Awach Tende, a aproximadamente 13 kilómetros de distancia.

Los datos geoquímicos fueron contundentes: de los 2.274 clastos analizados en los conglomerados locales, ninguno correspondía a cuarcita bukoban. Sin embargo, este material no solo era abundante en el conjunto de herramientas de Nyayanga, sino que además representaba más de la mitad del peso total del conjunto arqueológico (53,2% del total de 51.541,7 gramos).

"Lo que es único es la cantidad de esfuerzo invertido en mover recursos a través del paisaje", señaló Finestone. "Hay varios pasos involucrados, y también hay tiempo entre estos esfuerzos y la recompensa. Aunque eso se ve hasta cierto punto en otros animales, los humanos realmente se separan, especialmente a medida que avanzamos en el tiempo evolutivo, en términos de las complejidades de nuestro sistema de búsqueda de alimento".

El estudio también determinó que los homínidos de Nyayanga seleccionaban específicamente clastos de gran tamaño. El 86,4% de los núcleos en el conjunto arqueológico superaba los 50 milímetros de dimensión máxima, mientras que las herramientas de cuarcita promediaban 210,8 gramos de peso, significativamente superiores al resto del conjunto.

Un comportamiento sin precedentes

La investigación demostró que el patrón de transporte observado en Nyayanga difiere sustancialmente de los comportamientos conocidos en primates no humanos actuales. Mientras que especies como los chimpancés pueden transportar herramientas de piedra a través de distancias acumulativas de hasta 2 kilómetros mediante múltiples episodios de transporte corto, los homínidos de Nyayanga transportaban materiales de forma planificada y selectiva a través de distancias mucho mayores.

El análisis de la "proporción de córtex" en los artefactos reveló que los materiales no locales conservaban altos niveles de córtex (la superficie exterior original de las rocas), indicando que fueron transportados como manuports (piedras sin modificar intencionalmente transportadas para uso futuro) con mínima reducción durante el viaje. Este patrón contradice lo que se esperaría si las herramientas hubieran llegado al sitio mediante transporte ocasional o no planificado.

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Thomas Plummer, profesor de antropología en Queens College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y coautor del estudio, había documentado previamente evidencia de que los homínidos de Nyayanga descuartizaron hipopótamos, proporcionando el registro más antiguo de procesamiento de megafauna. La combinación de esta evidencia con los nuevos datos sobre transporte de herramientas sugiere un sistema de comportamiento integrado y sofisticado.

El único antecedente conocido de comportamiento similar provenía del sitio de Kanjera South, también en la península de Homa, pero con una antigüedad de aproximadamente 2 millones de años. El descubrimiento en Nyayanga extiende este comportamiento 600.000 años hacia atrás en el tiempo.

El misterio de los fabricantes

Uno de los aspectos más intrigantes del descubrimiento radica en la identidad de quienes fabricaron estas herramientas. Los únicos restos fósiles de homínidos recuperados en Nyayanga pertenecen al género Paranthropus, un linaje que se extinguió hace más de un millón de años y que tradicionalmente no se consideraba fabricante de herramientas.

"Es interesante porque Paranthropus no se considera tradicionalmente un usuario de herramientas", explicó Finestone. "Hay debate sobre si Paranthropus fabricaba herramientas o si solo el género Homo elaboraba herramientas olduvayenses. No creo que la evidencia en Nyayanga sea definitiva de que Paranthropus fuera el fabricante de herramientas. Sigue siendo una pregunta abierta".

La posibilidad de que especies no pertenecientes a nuestro linaje directo poseyeran capacidades tecnológicas avanzadas plantea interrogantes fundamentales sobre la evolución cognitiva. Alternativamente, es posible que representantes tempranos del género Homo también habitaran la región sin dejar rastros fósiles identificables hasta el momento.

La investigación forma parte del Proyecto Paleoantropológico de la Península de Homa, que desde 2016 ha conducido excavaciones sistemáticas en múltiples sitios de la región. El análisis se basó en técnicas no destructivas de fluorescencia de rayos X para determinar la composición geoquímica de los artefactos y vincularlos con fuentes específicas.

Los resultados del estudio implican una revisión fundamental de cuándo emergieron las capacidades cognitivas complejas en el linaje humano. La capacidad de crear mapas mentales del paisaje, planificar actividades futuras y coordinar recursos dispersos geográficamente aparece ahora como mucho más antigua de lo que sugerían los modelos previos.

"Lo que es realmente interesante sobre los humanos y sus ancestros es que somos una especie tecnológicamente dependiente", concluyó Finestone. "Dependemos de las herramientas. Somos usuarios obligatorios de herramientas. No lo hacemos de manera oportunística u ocasional como muchos otros animales usan herramientas. Realmente se ha integrado en nuestra forma de vida, en nuestra supervivencia y en nuestras estrategias de búsqueda de alimento en todas las personas y todas las culturas".

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