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Pasaron 14 años desde la primera vez que Gonzalo Vaz Mezquita pisó por primera vez la planta de Avanti. De tradición industrial, el actual CEO de la empresa uruguaya, oriundo de Joaquín Suárez, pasó por el área metalúrgica y farmacéutica antes de estrenarse en su primera experiencia en el rubro alimenticio con Avanti.

Se formó en química y en administración y desde el corazón de la planta empezó a forjar vínculos con las personas y a ocupar roles relacionados con la gestión de talento. Así pasó a ser gerente de planta a gerente de recursos humanos, luego de Operaciones, hasta llegar a liderar la empresa con el rol ejecutivo más alto que inició con los fundadores de la empresa y se mantuvo tras la venta de Avanti que se concretó el año pasado a Carso Group.

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En entrevista con Café y Negocios, el CEO de la empresa familiar nacida en 1971 en Paysandú se refiere a los cambios que trae la nueva gestión, a la importancia de mantener los valores de la firma, su impronta en el liderazgo y los planes de crecimiento dentro y fuera de fronteras.

Avanti nació como una empresa familiar. ¿Esa familia tiene un rol hoy dentro de la empresa?

No, la familia fundadora acaba de salir el año pasado en este proceso de cambio societario, y hoy no está participando de la empresa.

Avanti es reconocida por sus tapas para empanadas y tartas, pero se han diversificado con otros productos, ¿qué peso tiene ese producto dentro de la totalidad de sus ventas?

Ese sigue siendo el corazón de la empresa, las tapas, tanto en el mercado local como en exportación. A nivel de ingresos es una categoría que la gente adoptó con mucha fuerza, por ejemplo, hace varios años que tenemos las pastas como otra línea y la gente la sigue asociando directamente a las masas de empanadas.

Hoy es el canal de ventas más importante, pero tenemos masa para tartas, pizza, empanadas prontas, tenemos toda la línea de pasta que es lo más innovador que hemos colocado en el mercado y seguimos incorporando nuevas líneas de productos.

¿Proyectan nuevos lanzamientos?

Sí, el lanzamiento de nuevos productos está en la esencia de Avanti. Todos los años en esta historia ha habido productos nuevos, las tapas caseras, las masas de quiche, la pizza, la masa para torta líquida que después no funcionó y se discontinuó, salsas. La innovación es parte de la identidad y ver que le podemos resolver al consumidor o cómo podemos trabajar en una categoría.

¿Hace cuánto que Avanti exporta?

Desde su origen cuando se producía en Paysandú, desde siempre. Tengo el recuerdo de ver al anterior dueño irse con un portafolio a Estados Unidos y unas masas en el portafolio para intentar vender de una forma muy artesanal.

¿En cuántos mercados está presente la marca hoy?

Hoy Estados Unidos es el mercado más importante para nosotros, pero después estamos en Chile, en Brasil, en España, en Emiratos Árabes, en Colombia, y estamos empezando a pisar en México. La exportación es fundamental para nosotros debido al tamaño de nuestro mercado, es una palanca muy importante.

Del total de sus ventas anuales, ¿cuánto va para otros mercados?

Hoy el 60% queda en el mercado local y un 40% es exportación.

¿Qué productos son los que se exportan?

Nuestro producto más importante en la exportación es la tapa de empanada. Somos fabricantes de una marca muy importante como es Goya en Estados Unidos y tapas de empanadas también en España. Después, toda la parte de tapas de tartas y pastas en la región, en Brasil y Chile

¿Este modelo de private label y white label que implica elaborar para otras marcas y grandes superficies lo hacen también en otros mercados y a nivel local?

Sí, hacemos marcas blancas y también marca Avanti. Obviamente apostamos a la marca Avanti, pero con marcas tan fuertes en el exterior también es importante para nosotros tomar ese volumen. Acá hacemos marcas para algunos supermercados y para algunas empresas.

¿Qué se transformó tras el cambio societario en la empresa?

Desde el año pasado empezamos a hacer una apuesta más fuerte en exportación. Venimos con un crecimiento más orgánico y con una estructura más pequeña en el área de exportación, pero hoy entendemos que es una pata importante dentro de la empresa y se hizo una apuesta en estructurar el área de comercio exterior y salir a buscar mayor crecimiento en el comercio exterior.

¿Esto tuvo que ver también con las nuevas manos a cargo de la empresa?

Exactamente. Siempre fue algo importante para la empresa, pero sin una estructura profesional tan importante en esa área. El año pasado se diseñó un plan para estructurarlo, y este año se salió a apostar fuerte, desde ferias internacionales, contacto con clientes, rondas de negocios con Uruguay XXI, una fuerte intención de aumentar la presencia de la marca en el exterior.

¿Qué metas se fijaron en ese camino?

Las metas siempre están, te dan un horizonte. Nosotros tenemos un plan armado y ese es nuestro objetivo. Después lo que siempre queremos es diversificar, bajar el riesgo de tener un solo cliente o un solo mercado. Hoy creo que el desafío más importante es ese, no estar concentrado ni en una marca, ni en un mercado, ni en una cadena, ampliar lo más posible la diversificación de mercados, de productos y de clientes.

¿Cómo inciden los altos costos de Uruguay en esta apuesta por ser competitivos a nivel global?

La estructura de costos es un dato de la realidad, pero creo que siempre hay oportunidades. Tenemos una estructura de costos alta, pero se da con confiabilidad, la calidad siempre fue para nosotros un diferencial importante.

En tapas de empanadas competimos con Argentina que tiene volúmenes monstruosos, incluso al producto tapa de empanada le llaman (en el mundo) “tapa Argentina”. Para competir ahí es a través de confiabilidad, calidad, cumplir con la logística, el tiempo de entrega, esa credibilidad al hacer negocios Y, a la vez, que toda la gente que está en nuestra fábrica entienda que cada paquete que va al exterior es una oportunidad de vender.

Eso cada proveedor nuestro lo entiende y hemos logrado su apoyo, porque no exportamos solos, conmigo exportan las cajas, los filmes, la harina. El esfuerzo es conjunto y eso te hace mejorar.

Para exportar hay que eliminar toda ineficiencia y el costo está ahí, pero también está la tecnología aplicada a la industria, nuestra gente y darle sentido a lo que hacemos.

La reducción de la jornada laboral está sobre la mesa, ¿cree que es posible lograr la eficiencia de la jornada completa si se aplica más tecnología?

Depende mucho de la formación de los puestos de trabajo, de cómo agregamos valor. Ese es el gran desafío que tenemos todos en esta era.

Cómo hacer las cosas mejor, reducir el ausentismo, que hoy es un problema importante en el país y tiene un sobrecosto importantísimo. Y hoy se ha naturalizado en todos los actores políticos y sociales.

Hay muchos temas colaterales que se tienen que abordar para hablar de ese tema. No se puede hablar de eficiencia sin hablar de ausentismo, de innovación o de inversiones porque sino lo que vamos a hacer es perder competitividad.

Hay que analizar el proyecto pensando en tres, cinco o 10 años, no resolver el problema que tengo mañana. Vimos sectores que tomaron una decisión resolviendo el problema de mañana y hoy prácticamente desaparecieron.

¿Qué tan importante es, en este contexto, la inversión en innovación y en tecnología?

Es clave porque ahí es donde te quedas afuera más rápido. Si no estás continuamente viendo oportunidades de mejora, de inversión, de tecnología, en todas las áreas, te quedas afuera. Eso y la formación son dos pilares sumamente importantes.

¿Cuál es su tasa de crecimiento anual?

Crecemos en torno al 10%, 11% anual. Es un número interesante y saludable.

¿Cuántas personas conforman el equipo de Avanti?

Hoy tenemos 155 personas.

¿Dónde producen y cuál es la capacidad ociosa de sus plantas?

Producimos en La Paz y en Melilla y la capacidad ociosa ronda entre 40% y 50%. Hay oportunidades de crecimiento y es lo que estamos buscando permanentemente.

¿Dónde están hoy esas principales oportunidades de crecimiento?

Para mí siempre están en el equipo de trabajo.Ellos van a ser los que marquen el rumbo de la compañía. Qué gente estás incorporando hoy en la empresa con una visión de tres a cinco años y qué te aportan a la organización.
La innovación, la formación, las ganas de cambiar es importante y la empresa va a estar acompañando eso.

Ninguna tecnología puede suplantar a los equipos, la clave es tener equipos de trabajo comprometidos y con una visión de tres a cinco años.

Nosotros en Avanti incentivamos a la gente que estudie, a que se desarrolle. Que busque más allá de su horizonte lo que quiere, qué se desafíe. A veces pasar por una empresa es un camino de aprendizaje. Yo lo que digo a la gente es “vos tenés que elegir si la empresa está en tu camino o no. No es la empresa la que define tu destino, sos vos”.

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