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Aunque dice que muchos dudan cuando escuchan su acento, Gaelic Jara es, sin lugar a dudas, uruguayo.

Se nota en el mate que lo acompaña mientras habla por videollamada con Café y Negocios, en las banderas que decoran su casa, en que hincha por la celeste en el fútbol y, sobre todo, en la forma en la que habla del país, ese donde nació y al que tuvo que dejar a temprana edad.

Hijo de un padre francés que pasó gran parte de su vida en Uruguay, y de una madre argentina, Jara nació en Punta del Este. Pero su familia, vinculada al rubro gastronómico en la península, decidió mudarse a Francia cuando él tenía apenas siete años. Desde entonces, Uruguay nunca dejó de ser parte de su vida y durante años, cada temporada significó volver y pasar más de tres meses en el país.

Aun así, el tiempo hizo lo suyo y admite entre risas que perdió la habilidad de pronunciar la erre como los uruguayos, aunque no así el vínculo ni la identidad con el país que sigue sintiendo como propio.

Años más tarde, Jara volvió a tomar otra decisión importante relacionada con mudarse de país. Esta vez, el destino fue Inglaterra, donde estudió ingeniería electrónica y computer science en UCL y empezó su camino como emprendedor.

“Cuando terminé la carrera tenía una propuesta para trabajar en consulting pero la rechacé, por la simple razón de que quería hacer algo bueno para el mundo. Siempre quise ser emprendedor y hacer mi propio negocio”, contó el uruguayo, que ahora tiene 23 años.

Fue así, que junto con IIna Jovicic y Alex Chalakov, crearon eNOugh, una startup basada en Londres que desarrolla dispositivos con IA para promover la seguridad personal y que captó recientemente un total de US$2.7 millones en fondos de San Francisco.

La idea surgió luego de que Jovicic fuera robada y atiende, contó el joven, a una sensación de inseguridad creciente que se vive en el viejo continente.

“La gente ya no se siente segura caminando en el medio de la ciudad de noche y nosotros queremos darles esa oportunidad, sobre todo a las mujeres”, sostuvo.

Según datos que maneja la compañía, el 62% de las personas dejó de hacer cosas, como salir solas, caminar por ciertas rutas o ir a ciertos lugares, porque no se sienten seguras.

¿Cómo funciona el dispositivo?

El dispositivo de pequeñas dimensiones llamado eNO badge, se trata del primer mini guardaespaldas con IA del mundo, y utiliza inteligencia artificial en tiempo real para detectar y responder de forma autónoma a amenazas del mundo real.

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El usuario solo debe configurar su dirección y llevar el dispositivo cuando lo necesita. A partir de ahí, eNO evalúa automáticamente cada situación: su cámara, micrófono y luces visibles no solo registran todo lo que ocurre, sino que cumplen un rol clave de disuasión. Al igual que un cartel que advierte sobre cámaras de seguridad, el dispositivo busca que quien esté del otro lado entienda que hay evidencia y consecuencias, convirtiéndose en el primer nivel de protección.

Esa información es analizada además por una inteligencia artificial que desarrollaron los emprendedores, que interpreta tono de voz, palabras, movimientos y posibles amenazas, asignando niveles de riesgo. Si detecta peligro -o si el usuario activa manualmente una alerta- el sistema se conecta en segundos con un centro de monitoreo que puede contactar a las autoridades, enviar la ubicación por GPS y emitir mensajes de advertencia en voz alta, buscando frenar la situación antes de que escale.

“La Intellectual Property que tenemos es sobre todo la inteligencia artificial. Si el día de mañana una compañía como OpenAI, Microsoft o Google hace un dispositivo similar, nosotros perdemos nuestro mercado. Sin embargo, siempre vamos a ser los primeros en tener esa información en una inteligencia artificial y ahí está nuestro valor”, sostuvo.

En este sentido, Jara mencionó que teniendo esto en cuenta la compañía vale alrededor de US$20 millones y que esperan que cuando tengan el producto pueda alcanzar los US$500 millones.

Los inversores piensan que es una compañía que puede valuar un millón en el futuro y está en nosotros hacer el trabajo para llegar a eso. Pero la verdad es que nuestro objetivo más que todo es ayudar a la gente a sentirse en seguridad. Si salvamos a una mujer ya estamos cumplidos”, reconoció.

Cuándo se lanza el producto y cuáles serán los mercados prioritarios

Los fondos que la startup captó recientemente estarán destinados al lanzamiento comercial del producto, previsto para el 2026. Actualmente, el equipo trabaja con diez dispositivos que se utilizarán para un beta testing, cuyos prototipos se realizaron por una parte del equipo que está basada en China. Esta etapa permitirá realizar los últimos ajustes en la electrónica antes de avanzar hacia la fase de fabricación a escala.

El proceso de manufacturing —que incluye certificaciones y el rediseño interno del dispositivo para su producción masiva—, explicó Jara, suele extenderse alrededor de seis meses.

Finalizada esa etapa, el plan de la startup es lanzar el producto inicialmente en Inglaterra, donde se realizará una primera prueba de mercado prevista durante el verano europeo de 2026. Luego, el objetivo de eNOugh es desembarcar en Estados Unidos, un mercado de gran escala y en el que ven un alto poder de consumo, para más adelante avanzar de forma gradual hacia Sudamérica y otros países de Europa, probablemente de cara al 2027. Además, ven una gran oportunidad en el mercado de India.

Más allá del público femenino, la startup también ve una oportunidad en padres con hijos adolescentes, para quienes la seguridad se ha convertido en una preocupación creciente.

El modelo de negocio aún está en definición. La idea inicial de la startup era que el dispositivo tuviese un precio cercano a los US$ 150, acompañado de una suscripción mensual de unos US$ 20, destinada a cubrir, entre otros costos, el monitoreo en tiempo real por parte de un tercero y el mantenimiento de la inteligencia artificial.

No obstante, ahora el equipo evalúa distintas alternativas para facilitar el acceso a la innovación, especialmente teniendo en cuenta que su público objetivo incluye estudiantes y personas que trabajan en turnos nocturnos, como el personal de la salud.

Cómo es emprender desde Londres y el rol que juega Uruguay en su camino

Para el cofundador de eNOugh, Londres y Múnich son los mejores lugares para crear emprendimientos en Europa por su caudal de eventos, fondos, competencias y sociedades de emprendedores. Sin embargo, resaltó que no se compara con San Francisco, que está “a otro nivel”.

Es por eso que para captar inversiones decidieron probar suerte en el país americano.

“La complicación que tenemos nosotros es que es un dispositivo físico, lo que quiere decir que tenemos una complejidad extra a las compañías que son de software. No solamente con manufacturing, sino también con las certificaciones. Todo eso hace que el producto sea muy complejo. Así que no logramos encontrar fondos al principio acá en Europa y nos fuimos a San Francisco”, contó.

Además, Jara habló sobre su experiencia como emprendedor y destacó la importancia de mantenerse enfocado y confiar en el proyecto. En ese contexto, compartió una anécdota que lo marcó: un inversor le preguntó por qué debería apostar por él, con apenas 20 años, sin experiencia previa y sin haber creado aún un producto.

Su respuesta fue clara: no podía asegurarle nada, sin embargo, podía prometerle una cosa, que una vez que se enfoca en un objetivo, da todo para alcanzarlo y aprende lo que sea necesario en el camino. “Hay que actuar en la vida y tomar decisiones, y cuando eso pasa es importante dar el 100% para llegar a los objetivos”, sostuvo.

A su vez, se refirió a su vínculo con Uruguay y a lo que el país representa hoy para él como emprendedor.

Ser uruguayo para mí es un orgullo, yo amo a Uruguay más que cualquier cosa, y quizás porque me fui también amo más a Uruguay que otras personas. Quiero volver a Uruguay, quiero invertir en Uruguay, quiero comprarme una casa en Uruguay, quiero casarme en Uruguay y terminar mi vida en Uruguay. Pero si me preguntas cómo me ayudó a Uruguay, tengo que decir que no me dio fondos, no tengo agentes en Uruguay con quienes trabajo, pero me dio la sangre que tengo de ser luchador y de ir hacia adelante”, cerró.

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