ver más

Con 21 años de historia, La Molienda es, en Uruguay, sinónimo de alimentos naturales. La empresa que tiene nueve locales en todo el país nació del vínculo de dos hermanas, Luciana y Gisella Porcelli, con el apoyo de su mamá.

En el primer tramo de los 2000 cuando abrieron las puertas de su primera tienda en Ciudad Vieja había una necesidad del mercado por más productos naturales que las hermanas Porcelli vivían en su propia piel. “Mi hermana, Luciana, es vegetariana de toda la vida, nunca quiso comer carne, entonces (el proyecto) se fue nutriendo de sus necesidades”, describe Gisella Porcelli en entrevista con Café y Negocios.

más Noticias

Emprender en La Molienda llevó a Luciana a estudiar la licenciatura en Nutrición, para dar apoyo al crecimiento de la empresa que además de sus tiendas tiene una planta de elaboración de comida vegetariana y vegana, y postres sin azúcar. A lo que se suma un depósito de fraccionamiento y acopio de mercadería.

La empresa gastronómica que tiene como producto estrella a sus empanadas vegetarianas creció “de golpe” y lo más difícil de esta escalada fue adaptar la parte administrativa. “Hoy en día estamos como ordenando todo eso”, por medio de un nuevo sistema y la implementación de tecnología que las asiste al tener que trabajar en simultáneo con varios locales.

El modelo de La Molienda tuvo que adaptarse de un mercado de nicho al boom de la comida natural. Para lograrlo sus fundadoras mantienen una práctica desde el primer día. “Cada producto que se va a incorporar a las tiendas tiene que tener nuestra aprobación, sí o sí. No entra un producto que nosotros no hayamos probado y aprobado”, explica Porcelli.

En este sentido, la empresaria remarca que aunque la tienda intenta ser lo mpas vegetariana posible le sucede en algunas líneas, como en el caso de los celíacos que incluyen en góndola productos con carnes o fiambres, pero “entendemos que las opciones son acotadas para los clientes celíacos, entonces, los trabajamos igual”.

Un negocio en expansión

La empresa en la que hoy trabajan unas 130 personas proyecta para este año expandirse en el este. “Se viene la apertura de la sucursal en Car One Punta del Este”, confirma Porcelli y revela que la inversión en el nuevo local requiere una inversión de US$ 150.000, a lo que se le suman otros US$ 50.000 de mercadería. En este destino, afirma la fundadora de La Molienda, vacaciona un número importante de sus clientes anuales que requerían su presencia en el principal balneario, a quienes se suman los residentes.

“La persona que elige ir a vivir a Maldonado, sea uruguayo o extranjero, tiene la mirada muy puesta en el cuidado personal, desde la parte de salud, holística, todo. Nosotros estamos muy alineados con ese cliente”, reflexiona Gisella Porcelli.

En medio de la expansión, la empresaria detecta algunas tendencias que transforman y fortalecen el negocio. “Hubo como un cambio en cuanto a la búsqueda del alimento, antes era el fervor de que el producto no tuviera gluten y que no tuviera casi calorías. Hoy en día no es tanto eso, sino más la calidad del ingrediente, que no tenga químicos, que no tenga conservantes, que sea más natural”.

La socia de La Molienda evalúa, en el futuro, poner en su mapa de ruta la expansión internacional de la marca y, antes, el crecimiento dentro del país, en mercados como Salto y Colonia. “No lo vemos como algo loco, puede ser que lo pongamos sobre la mesa en poco tiempo”, indica Porcelli aunque considera que para dar ese paso es necesario dar un salto logístico muy grande.

Además la empresa tiene su mirada en crecer en la importación de productos y, por otro lado, comercializar sus reconocidas empanadas en formato de congelados para cadenas y retail de cara a 2027.

Temas:

La Molienda Alimentación alimentación sana

Seguí leyendo