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Ansiedad, fatiga, estrés, dolor muscular, burnout. Para las firmas que se dedican a brindar servicios de salud para empresas son palabras que se escuchan todos los días.

En Uruguay la Ley de Salud Ocupacional (Decreto Nº 127/014) aborda temas generales relacionados, sobre todo, a la prevención de riesgos, atención de urgencias, seguridad y ergonomía.

A esta altura del año del 2025, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social informaba que en Uruguay había alrededor de 40.000 accidentes laborales al año y anunciaron potenciar el foco en esta normativa.

En el mismo sentido, desde la perspectiva corporativa, hay una tendencia creciente de preservar a los trabajadores e ir más allá de la ley potenciando su bienestar.

Los profesionales que brindan servicios de salud a las organizaciones aseguran que esto responde a un interés por lo humano, pero también se corresponde directamente con la búsqueda de más productividad y mejores resultados de negocio.

“Ya se identificó que el bienestar no es un tema de clima (laboral), se dejó de romantizar esto y se trabaja directamente vinculado a resultados, a negocios y al efecto que produce un colaborador que se encuentra en un entorno saludable para trabajar”, aseguró en entrevista con Café y Negocios la gerenta de servicios de la empresa Serenamente- de Grupo Pulso- , Florencia Borges.

Su trabajo no se dirige únicamente a grandes empresas o a tecnológicas— aquellas que tradicionalmente tenían un foco más directo a la retención y preservación del talento—. En su cartera de clientes hay empresas de salud, organizaciones deportivas, cooperativas, industrias y servicios profesionales. “Hay una enorme dificultad por sostener a los equipos”, resalta Borges que tiene, desde la empresa, la perspectiva de salud mental y resalta que hoy en día las organizaciones buscan que haya más productividad, mejor calidad de trabajo y una optimización de la toma de decisiones.

Para Emiliano Carrió, fundador del emprendimiento Vita, el bienestar siempre suena como una excelente idea para las organizaciones, pero no todas se animan a dar el paso a contratar. “La pausa activa y la gimnasia laboral es bienvenida por todo el mundo”, señala el especialista en educación física y afirma que “romper con el sedentarismo” tiene que ser un objetivo “sobre todo para los puestos de trabajo de oficina donde se trabaja sentado”.

Desde la mirada de Borges, el interés de las empresas en fomentar servicios de salud mental obedece a un cambio en el ritmo y la forma de vida que es inevitable y más compleja. “No podemos tapar el sol con un dedo. Las situaciones están sucediendo y van a suceder por más que no las queramos ver”, dice y afirma que aunque muchas organizaciones postergan la decisión de incluir apoyo en salud mental, “eso no hace que se detenga lo que vaya a suceder”, “La vida está siendo muy compleja, hay un montón de factores que antes no sucedían, no existían”, destaca.

Para Carrió, “las empresas hablan mucho de productividad, pero poco de cómo llegan las personas a trabajar”. “El problema no es solo la carga de trabajo” y destacó especialmente la tensión acumulada. “En otras palabras, equipos cansados toman peores decisiones”, afirma y define que atender a la salud laboral es un ganar-ganar para las empresas y los empleados.

Los servicios de Serenamente van en dos ejes, el primero se enfoca en prevención y promoción de salud mental mediante charlas y capacitaciones y el segundo espacios de escucha, contención y consulta para los colaboradores que pueden acceder a consultas exprés mediante videollamada o teléfono si lo necesita en el momento o también a través de consultas de psicoterapia y psiquiatría en consultorio o virtual.

En el caso de Vita tanto el masaje laboral como la pausa activa son instancias breves y prácticas que se llevan a cabo dentro de la oficina. Y la gimnasia laboral permite aflojar los músculos y volver al puesto “con las pilas recargadas” . En tanto el masaje se realiza en durante 15 minutos en una silla ergonómica especial y tampoco es necesario cambiarse la ropa. Su fundador agregó que independientemente del bienestar humano que es la prioridad de su actividad, estas dinámicas mejoran la productividad y el clima laboral.

“En Vita no nos quedamos solo con la experiencia, medimos el impacto real”, sostiene Carrió. “Mediante encuestas al equipo se procesa un feedback que luego se comparte con la empresa para que se pueda dimensionar el cambio”, puntualiza y adelanta que Vita está llevando adelante un piloto para que más empresas puedan probarlo de forma gratuita durante un mes.

En tanto, el propósito de Serenamente tiene su foco en lograr que la atención en la salud mental sea masiva y la gerenta de servicios asegura que se está cada vez más cerca de ese fenómeno. “Ya está empezando a suceder”, dice impulsada por el gran volumen de interés que ve de las empresas, pero también en que sus talleres, por transitiva, impactan expansivamente. “En una capacitación de primeros auxilios psicológicos el que asiste puede ayudar a su compañero de trabajo ante una crisis, pero también puede ayudar a su hijo o a la amiga de su hija en su casa”, afirma Borges y recalca que la meta de masividad se logra únicamente en comunidad.

La salud mental de los trabajadores uruguayos

El primer estudio sobre salud mental en la población económicamente activa de Uruguay se presentó en octubre de 2025 y reveló que el estrés laboral es un factor crítico que afecta la salud mental de los trabajadores.

El estudio se realizó entre trabajadores de Servicios Profesionales, Administración y Finanzas, Tecnología y perfiles Comerciales, de Ventas y Atención al cliente. De sus resultados se desprende que el 80% de los encuestados consultados reportó síntomas emocionales o físicos en los últimos seis meses, lo que confirma un escenario de presión psicológica significativa.

Algunos factores organizacionales como falta de claridad en los roles, escaso reconocimiento y sobrecarga de trabajo se posicionan como los principales detonantes de malestar, superando ampliamente a las causas externas - como la aituación económica o personal.

El informe refiere también a “la escasa disponibilidad de recursos institucionales orientados al bienestar y la salud mental” que fue reportada por un 69% de los participantes y refuerza la necesidad de acciones concretas desde las organizaciones para abordar el tema de manera estructural y preventiva.

En ese escenario, el estudio indica que la fatiga emocional, la falta de motivación y el agotamiento se convierten en señales de alerta temprana de posibles cuadros de burnout, con un impacto directo sobre el clima laboral, la productividad y la retención de talento.

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Salud

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