Austria prohibirá el uso de redes sociales a menores de 14 años, según un acuerdo alcanzado tras largas negociaciones dentro de la coalición entre la izquierda, la derecha y los liberales, y anunciado por el gobierno el viernes.
"Es casi imposible para los padres controlar el consumo de sus hijos en estas plataformas, que están diseñadas para hacerlos conscientemente dependientes", declaró en rueda de prensa el vicecanciller socialdemócrata Andreas Babler.
Este país de Europa central, con 9,2 millones de habitantes, espera poder presentar la nueva ley "este verano para una entrada en vigor lo antes posible".
No se elaborará "una lista exhaustiva de plataformas, sino que se apuntará a aquellas que utilizan algoritmos que generan dependencia, beneficios y efectos nocivos", precisó Babler.
Para justificar esta medida, el vicecanciller aseguró que los niños están "abandonados a su suerte en un mundo en el que se enfrentan, por ejemplo, a ideales de belleza irreales, la glorificación de la violencia, la desinformación y donde también son manipulados".
También precisó que aún no existe consenso entre los tres partidos del gobierno sobre el método de verificación que se aplicará.
Austria acaba de concluir una experiencia de tres semanas "sin teléfono móvil", impulsada por el Ministerio de Educación, en la que participaron 72.000 alumnos y sus familias.
"Los comentarios recibidos indican que para los alumnos fue una experiencia de desintoxicación y que le permitió tomar consciencia de los efectos nocivos de su consumo masivo", declaró el ministro liberal de Educación Christoph Wiederkehr.
Además de la prohibición, el gobierno prevé introducir una nueva asignatura obligatoria llamada "Medios y democracia", destinada a ayudar a los estudiantes a distinguir lo verdadero de lo falso y a reconocer intentos de influencia antidemocrática, según el proyecto.
La iniciativa fue criticada durante los debates previos por el defensor de los derechos de los menores Sebastian Öhner.
"No resolveremos los desafíos actuales sin obligar realmente a los operadores de plataformas algorítmicas a asumir sus responsabilidades", señaló la semana pasada.
El partido de extrema derecha FPÖ, que ganó las elecciones legislativas de 2024 sin lograr formar gobierno, denunció por su parte un "ataque frontal a la libertad de expresión".
"Ahora que las voces críticas, medios alternativos y fuerzas patrióticas ganan alcance en las redes sociales, se quieren imponer prohibiciones y medidas de censura", lamentó la diputada Katayun Pracher Hilander.
AFP