Con una sólida trayectoria que abarca desde la ficción televisiva y el cine hasta la realización de documentales de carácter internacional, Boy Olmi presenta su más reciente propuesta artística: el unipersonal Boy.
Durante su participación en el programa La Playlist del canal de streaming de El Observador, profundizó en los procesos creativos que dieron forma a este espectáculo, su relación histórica con el país y sus vivencias junto a figuras fundamentales de la cultura rioplatense como China Zorrilla.
La obra, que tendrá funciones en Carrasco, la Ciudad Vieja y Punta del Este, representa un punto de inflexión en su carrera al correr el eje de la ficción para adentrarse en la autoficción y el análisis de la identidad humana.
Un proceso terapéutico y creativo: la génesis de Boy
El espectáculo es el resultado de una búsqueda genealógica e introspectiva de diez años que dio un giro definitivo gracias a la colaboración con la artista argentina radicada en Punta del Este, Shumi Gauto.
"Empecé a hablar de lo que me estaba pasando como proceso íntimo y empecé a desnudar y desnudar y hablar cosas que yo nunca me había oído decir ni siquiera en mi voz interior, cosas que uno no dice en público, cosas que uno no se atreve a decir de uno mismo sobre uno mismo", expresó durante la entrevista en el canal de streaming de El Observador.
El artista define la obra como un desnudo del alma que reflexiona sobre los roles que las personas adoptan para protegerse de la angustia y la incertidumbre. "Hablo de por qué todos nosotros tenemos un personaje, no públicamente, sino en la intimidad, en los vínculos con nuestras familias, parejas, amigos, hijos. Ocupamos un rol que tiene que ver con un personaje que se armó para protegernos", puntualizó.
El legado y los recuerdos junto a China Zorrilla
El vínculo con Uruguay posee raíces profundas que trascienden lo profesional y se adentran incluso en el árbol genealógico entre sus 16 tatarabuelos.
Además su relación con la emblemática actriz China Zorrilla marcó tanto su vida personal como su filmografía, al punto de haber escrito y dirigido el último largometraje protagonizado por la recordada artista uruguaya.
"Hice de nieto de ella en cine, la dirigí años después, trabajó con mi mujer. Muchas anécdotas, mucha vida, mucho amor por ese ser sabio, angelical y que pertenece a todos los mundos, porque no pertenecía a un solo mundo", recordó con afecto, destacando además la figura de Delfi Galbiati, actor histórico de la Comedia Nacional a quien sumó al cine tras la recomendación de la propia Zorrilla.
De la ficción al unipersonal
A lo largo de su carrera, el creador ha transitado por formatos masivos y propuestas de autor, desde éxitos televisivos como La Niñera o Rebelde Way hasta documentales con referentes mundiales como la primóloga Jane Goodall. Sin embargo, mantiene una constante búsqueda por el riesgo estético y conceptual.
Consultado sobre cómo conviven la exposición mediática y la exploración de formatos vanguardistas, remarcó la necesidad de evitar fórmulas repetitivas.
"No quiero hacer cosas que ya hicieron otros para ver si la fórmula funciona. Quiero generar cosas novedosas que abran mi cabeza y la de la gente y mi corazón a la par", concluyó.