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Orgullosamente centennial. La música de Charlie Cromo es orgullosamente generacional. La cantante, música y compositora de 23 años defiende que lo que se hace en estos tiempos, en esta época, puede ser tan bueno como los clásicos.

“Nunca vi Ciudadano Kane/ni lo voy a hacer” lanzaba como grito de guerra en su disco Microondas, de 2024 (sigue sin ver la película de Orson Welles, y por una cuestión de principios seguirá así). En su nuevo EP, Medias negras, su defensa generacional no es tan literal, pero siente que se trasluce en el proyecto y en su reinterpretación de los géneros que transita, que van desde el rock hasta el jazz.

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La música de Charlie Cromo está salpicada además de humor, ironía y actitud. Sus canciones breves y frescas la hacen una de las novedades más interesantes de la música nacional de los últimos años, un nombre al que prestarle atención.

Ante la salida de Medias negras (que presentará en vivo el 11 de setiembre en El chamuyo), la artista habló con El Observador sobre su proyecto, su forma de hacer canciones, y su camino musical.

Describís tu proyecto como “blues psicodélico centennial”, defendiendo de alguna forma el componente generacional de tu música. ¿En qué lo notas más?

Creo que va porque hago géneros que no son los que se asocian con mi generación, los que están de moda ahora. Me pasa que siento que se peca mucho de hacer esos géneros y tratar de hacerlos como antes, de ir a lo vintage, que suene como sonaban los íconos. Y es como, no, las cosas de ahora también están buenas. Todo bien que en el pasado estaba, no sé, Spinetta, pero hay que tratar de ponerle más amor a lo de ahora, que el panorama está bastante desolador.

Entonces, si, hago blues, o rock, o funk, o lo que sea, pero a mi forma y a la de mis compañeros y compañeras. No todo tiempo pasado fue mejor. Si, fue bueno, pero ahora también puede ser bueno. Incluso a mí me pasa que pienso que el pasado fue mejor, porque ahora está medio inhóspito. Supongo que siempre lo estuvo, pero en cuanto al arte a veces se siente así.

¿Por qué lo decís?

Supongo que va de la mano de la tecnología y del capitalismo totalmente desbocado, que siento que hay como una atmósfera de banalidad, de que hay valores estéticos o de producción que valen más que el mensaje real artístico. Antes había superproducciones, pero muchas veces tenían razón de ser. Creo también que había más lugar para impactar a la gente, más ingenuidad. Podías impactar con algo nuevo, ahora parece como si no se pudiera. Sentimos que ya conocemos todo. Y las cosas duran menos en la conversación también.

¿Cómo empieza tu camino en la música?

Fue medio inesperado, aunque la música siempre estuvo en mi casa. Mi madre toca la guitarra y canta, se escuchaba mucha música en casa, me cantaban para dormir. Pero fue con Michael Jackson. Lo descubrí con Thriller, y después consumí absolutamente todo lo que podía. Ahí fue “quiero eso, quiero ser él porque esto es increíble”. Me obsesioné, era lo único que me importaba en la vida.

Después medio que me distraje un poco, aunque siempre estuvo ahí. Y a los 15 me volví a obsesionar, ahí fue con Nirvana, Foo Fighters. Y ahí empecé a tocar la guitarra y a estudiar. Ya estoy terminando los estudios de guitarra y empecé a estudiar piano.

¿Y ahí ya empezaron a aparecer tus canciones?

Con la guitarra empezaron a aparecer cosas, pero las primeras formales fueron con 16, y en 2020, con 17 años, hice las primeras canciones que están grabadas, las empecé a mostrar, a tocar en vivo.En ese momento había visto Tango feroz, y como venía consumiendo mucha música anglo, la película me cambió la cabeza, me di cuenta también que en América Latina está ese camino. Hasta ese momento tenía esa cosa de que solo se podía en inglés, me iba a ir a vivir a Inglaterra. Esos prejuicios. Y ahí cambié.

Medias negras, la canción que le da el nombre a tu nuevo EP, tiene un aire tanguero en la melodía y la letra. ¿Fue una referencia?

Con el tango todavía no encontré como entrarle, pero tiene que ver con el bolero, estuve un año obsesionada, y creo que comparten cosas, por lo menos el drama. Me motiva, ahora quiero escuchar más tango.

Otra influencia que se percibe es la del jazz, y la de la banda sonora de la serie Twin Peaks.

Vi Twin Peaks, me encantó. Después me obsesioné con David Lynch, estuve un año también en esa. Y a la hora de producirla la referencia fue esa, David Lynch y la energía de Twin Peaks. No que sonara necesariamente igual, pero estaba ahí.

La mayoría de tus canciones son breves, no llegan a tres minutos. ¿Es algo voluntario?

Salen así, breves. En un momento me salían más largas, pero ahora están así, re caprichosas. Tengo más herramientas para decidir por donde van las canciones o lo que sea. No tengo todavía las que hacen las canciones más largas. Estamos en una época de brevedad, pero no sé si quiero promover eso. Es involuntario.

¿Y el humor?

El humor me sale solo. No está siempre, como en Medias negras, pero cuando aparece, me alivia, porque me queda cómodo, y me gusta. Siempre me salió, no sé bien por qué. El humor como concepto me interesa, y me gusta encontrar cosas graciosas en las conversaciones. Me gusta el humor ácido, el humor que sirve para criticar, cuando se da la mano con algo real o con algo que es doloroso.

Cuando empezaste tu carrera tu nombre era solo Charlie, y después le agregaste el Cromo. ¿Fue para facilitar la búsqueda de tu música en plataformas o hay otro motivo?

Sí, a veces me hago la misteriosa y digo, “no te puedo responder eso”. Pero fue para ayudar a buscar mi música. A los 17, en El Pinar, donde me crié, era Charlie y ta, que cool llamarte así. Ahora para buscarme en una plataforma es más difícil, entonces lo agregué. Además yo tengo otro nombre que es Olivia Cromo. Si me lo pusiera ahora me llamaría así, pero ya no puedo cambiar. Cuando dibujo soy Olivia Cromo, pero no es un alter ego formal.

¿Publicas tus dibujos?

Dibujo para mí, en una libreta. En un momento publicaba, y tengo un libro en pdf con dibujos. Pero no tienen mucha razón de ser, no es lo que más me importa, que es la música. Entonces es como que dibujo mal, con lapicera, y no borro nada. Y con la música siento que la hago mal. O mejor dicho, que hago música como de dibujito, graciosa.

¿Qué tanto proyectás tu carrera para adelante?

Tengo metas a corto plazo: tocar más en Argentina, sacar un vinilo, tener ese público seguro que tocás y sabés que va. Más para adelante también. Me proyecto haciendo esto toda la vida. Es mi trabajo, ya lo elegí. Haré otras cosas, obviamente. Ya estoy haciendo otras cosas. Pero en el arte en general, y en la música seguro. Y voy a trabajar de eso.

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Charlie Cromo Música Centennials

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