La Dirección General Impositiva (DGI) desplegó desde fines de setiembre inspectores en todo el país para realizar acciones de gestión de cumplimiento tributario.
Según informó el organismo, los controles se definen a partir del análisis de riesgo de los contribuyentes, tomando como base la información disponible en la DGI. Estas acciones forman parte de los tratamientos previstos para abordar situaciones en las que se identifica un mayor riesgo de incumplimiento.
En esta etapa, el principal foco está puesto en contribuyentes que desarrollan actividades dirigidas principalmente a consumidores finales y que, de acuerdo con el análisis de riesgo, presentan una alta probabilidad de subvaluación de ventas.
La DGI señaló que estas situaciones pueden darse tanto por la declaración de importes inferiores a los reales como por la falta de documentación de la totalidad de las operaciones realizadas.
Controles a pequeños contribuyentes
Otro de los aspectos incluidos en las acciones es el posible uso indebido de los regímenes destinados a pequeños contribuyentes.
En estos casos, se identifican comercios cuyos niveles de actividad muestran que sus ventas superarían los límites establecidos para permanecer en esos regímenes. De acuerdo con la DGI, esto implicaría el acceso a un tratamiento tributario más beneficioso que no correspondería en función del nivel de actividad.
Además de las situaciones detectadas mediante el análisis de riesgo, la DGI informó que se están llevando adelante controles aleatorios de inscripción y facturación.
La intensidad y el alcance de las acciones dependen del nivel de riesgo identificado en cada caso.
Las medidas pueden comenzar con comunicaciones preventivas y alertas. También pueden incluir intimaciones para corregir los desvíos detectados y, en las situaciones consideradas de mayor riesgo, actuaciones de fiscalización.