El dólar cotizaba al alza este viernes y por tercera sesión consecutiva, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, suba del petróleo y una mayor demanda global por activos considerados refugio.
La divisa se situaba en $ 40,62 en el promedio interbancario, según datos de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa).
El jueves el dólar ya había operado al alza (+0,75%) y había cerrado en $ 40,45.
Las acciones estadounidenses avanzaron y recuperaron parte de las pérdidas registradas el día anterior, mientras los inversores reevaluaban el impacto del aumento de los precios de la energía sobre los márgenes corporativos y las tasas de interés.
La moneda estadounidense continúa siendo elegida como refugio en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán y ante la falta de señales de una solución próxima al conflicto. Además, el mercado considera que la economía estadounidense está mejor posicionada que otras debido a su mayor independencia energética.
La confrontación retórica entre Washington y Teherán mantiene latente el riesgo de que las exportaciones de energía desde el Golfo Pérsico permanezcan interrumpidas en el corto plazo. Irán incluso afirmó que buscará garantizar el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, lo que mantiene en alerta a los mercados ante una posible escalada.
En este contexto, el petróleo continúa al alza pese a los intentos de estabilizar el mercado. Las cotizaciones del crudo han subido más de 60% desde comienzos de 2026, ignorando tanto la liberación coordinada de reservas estratégicas por parte de la Agencia Internacional de la Energía como la decisión de la administración estadounidense de conceder una segunda exención temporal que permite la compra de petróleo ruso.
Por otro lado, los rendimientos de los bonos se mantienen significativamente más altos desde principios de mes, incluso después de que nuevos datos económicos mostraran que el crecimiento del PIB de Estados Unidos en el cuarto trimestre fue mucho menor al esperado. La cifra fue revisada a la baja a 0,7%, frente al 1,4% estimado inicialmente, lo que generó presión sobre las acciones más sensibles al crédito.
Al mismo tiempo, el informe del índice PCE indicó que la inflación anual se moderó a 2,8%. Con estos datos, los operadores reforzaron las expectativas de que la Reserva Federal pueda recortar las tasas de interés este año, posiblemente en septiembre.
La próxima reunión del banco central se celebrará la semana próxima. Aunque el mercado no prevé cambios inmediatos en la tasa de fondos federales, los inversores estarán atentos a cualquier señal sobre la trayectoria de la política monetaria para el resto de 2026.
En este escenario de tensión geopolítica y oferta energética restringida, Goldman Sachs advirtió que el precio del petróleo podría superar el máximo alcanzado en 2008, cercano a US$ 150 por barril, si el flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz continúa limitado.
El Observador, La República de Colombia y Trading Economics