El Banco Central del Uruguay (BCU) publicó este viernes el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) correspondiente a diciembre de 2025, un indicador adelantado del Producto Interno Bruto (PIB), que mostró un repunte interanual, pero confirmó el débil pulso de la economía hacia el cierre del año.
En diciembre, el IMAE registró un crecimiento de 2,1% frente a igual mes de 2024. Sin embargo, en términos desestacionalizados avanzó apenas 0,2% respecto a noviembre y se mantuvo sin cambios (0%) en la medición de tendencia-ciclo.
El economista Aldo Lema señaló en su cuenta de X que el rebote interanual era “previsible” y respondió fundamentalmente a una baja base de comparación. A su vez, advirtió que los indicadores desestacionalizados y tendenciales muestran que “siguió el cuasi estancamiento” de la actividad.
El BCU también revisó a la baja las cifras de los meses previos. En octubre, la caída fue de -0,9% (desde el -0,4% estimado inicialmente) y en noviembre la contracción alcanzó -0,7%, también por debajo del dato preliminar de -0,4%.
Según el análisis de Lema, el desempeño del cuarto trimestre de 2025 fue significativamente “peor” al contemplado por el consenso de analistas. El PIB se habría contraído en torno a 0,7% en términos desestacionalizados frente al tercer trimestre y apenas habría crecido 0,15% en la comparación interanual.
De esta forma, el PIB uruguayo registró caídas desestacionalizadas tanto en el tercer como en el cuarto trimestre de 2025, configurando una “recesión técnica”. En el promedio del año, la economía habría crecido apenas 1,8%, casi un punto porcentual por debajo de la estimación oficial incluida en la Ley de Presupuesto (2,6%).
El IMAE es un indicador sintético que resume la actividad de las distintas ramas de la economía en un determinado mes, medido a precios constantes de 2016.
Los datos de cuentas nacionales correspondientes al cuarto trimestre del año pasado se conocerá el 24 de marzo.