Las exportaciones de soja acumulan una caída del 46% en lo que va del año, una contracción que explica casi por completo el freno en el ingreso de divisas por bienes del país.

La zafra estuvo marcada de antemano por una severa sequía que impactó con fuerza en enero y febrero y derivó en una mala cosecha: la producción de la temporada se desplomó un 50% en comparación con el ciclo anterior.

más Noticias

De acuerdo con los últimos registros oficiales de Uruguay XXI, entre enero y agosto de 2026, las ventas al exterior totalizaron US$ 546 millones, una cifra muy distante de los US$ 1.011 millones que se habían registrado en idéntico período del año pasado.

Pese al duro golpe, el mapa de compradores mantiene a China como el indiscutido socio principal, aunque con números fuertemente a la baja: el gigante asiático redujo sus adquisiciones de la oleaginosa uruguaya en un 54%, pasando de US$ 867 millones a US$ 397 millones, y concentró el 73% del total colocado.

En la vereda opuesta, algunos mercados lograron dinamizar la demanda para mitigar en parte el golpe. Egipto se erigió como la gran sorpresa, al escalar un 87% interanual y captar US$ 74 millones (14% de participación), mientras que Argelia acompañó con un crecimiento moderado del 6%, totalizando US$ 50 millones. Más atrás quedaron la Unión Europea —que aportó US$ 12 millones— y Brasil, con una caída del 36% y compras por apenas US$ 7 millones.

Si el balance de los primeros ocho meses es adverso, los datos de agosto muestran que la caída se profundizó. En el octavo mes del año, la soja se ubicó en el tercer puesto del ranking general de exportaciones, con ventas por US$ 86 millones. Sin embargo, esto se tradujo en un desplome interanual del 70% —acompañado de una contracción en volumen del 72%—, lo que la convirtió en el producto con mayor incidencia negativa (-15,2%) en la facturación mensual del país.

El desplome de agosto afectó sin excepciones a todos los destinos. China desembolsó US$ 69 millones (un 28% de todo lo que Uruguay le vendió al mercado chino en el mes), lo que representó un hundimiento del 73% frente a agosto de 2025. Por su parte, Argelia absorbió los restantes US$ 16 millones (-48%), al tiempo que Brasil apenas rozó el millón de dólares.

Con una oferta reducida a la mitad por factores climáticos, la cadena de la soja transita meses complejos, a la espera de que las condiciones climáticas de la próxima temporada permitan recuperar el terreno perdido.

La producción de soja cayó casi 50% en la campaña 2025/2026, según la estimación de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

La producción alcanzó 1.975.817 toneladas, frente a un volumen significativamente mayor en la campaña anterior. El principal impacto se observó en los rendimientos: el promedio fue de 1.721 kilos por hectárea, un 45% menos que los 3.121 kilos por hectárea registrados en la zafra anterior.

La caída estuvo vinculada al déficit hídrico registrado durante la primavera de 2025 y el verano de 2026, que afectó el desarrollo de los cultivos.

En total, la superficie sembrada alcanzó 1,15 millones de hectáreas, lo que muestra que el fuerte descenso de la producción estuvo explicado principalmente por la caída de los rendimientos y no por una reducción de similar magnitud en el área destinada al cultivo.

Temas:

Soja

Seguí leyendo