El informe final del Diálogo Social propuso ampliar las transferencias monetarias a embarazadas y niños de niveles socioeconómicos vulnerables. El presidente Yamandú Orsi informó que los cambios propuestos serán incluidos en la próxima Rendición de Cuentas.
El documento, presentado este martes durante el Consejo de Ministros, expone que la sostenida concentración de la pobreza y la vulnerabilidad socioeconómica en hogares con menores de edad justifican la implementación de más medidas de protección social.
Sobre la reducción de la pobreza infantil indica que las transferencias monetarias constituyen una de las estrategias centrales para mejorar la seguridad económica de los hogares y sostener condiciones básicas de desarrollo.
Actualmente, cada beneficiario recibe, en promedio, $ 3.042 por mes y agrega que incrementar ese valor de referencia es una medida necesaria. Sobre esa base plantea que haya un refuerzo adicional de 50% para embarazadas y niños de 0 a 3 años. En ese sentido menciona que el fortalecimiento de las transferencias también supone abarcar un conjunto de hogares más amplio que el de aquellos que se ubican por debajo de la línea de pobreza, contemplando a todos los hogares que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
El Diálogo Social también acordó avanzar en un sistema único de transferencias dirigidas a niños y adolescentes hasta 18 años que se encuentren en situación de vulnerabilidad, integrado los beneficios de Asignaciones Familiares del Plan de Equidad, la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza, entre otros.
En conferencia de prensa, el presidente Orsi informó que los aspectos vinculados a las transferencias para los sectores vulnerables serán incluidas en el próximo proyecto de ley de Rendición de Cuentas.
En otro capítulo, el documento expresa que los hogares con niños y adolescentes enfrentan mayores dificultades para alcanzar condiciones mínimas de bienestar, lo que se combina con una sobrecarga de trabajo no remunerado en las mujeres. A su vez, expone que la cobertura de servicios de educación y cuidados para la primera infancia sigue siendo baja, con inequidades marcadas entre niveles socioeconómicos, inclusión y rigidez de la oferta.
Es por eso que se entendió necesario expandir el tiempo de cuidados como una política estratégica que contribuya al desarrollo infantil y al desempeño educativo. En ese contexto, el planteo es ampliar la cobertura para niños de 0 a 3 años, ofreciendo horarios de atención de entre 4 y 8 horas diarias e incorporar aproximadamente 4.500 niños para universalización de la atención a los 3 años.
Otra propuesta es duplicar la cantidad de centros de educación media que cuentan con modalidades de extensión del tiempo pedagógico.
Licencias por cuidados
Sobre este punto, el documento consideró necesario fortalecer la cobertura de cuidados en la primera infancia. Por un lado plantea promover el acceso y la utilización del subsidio por maternidad para trabajadoras no asalariadas y también analizar alternativas para la incorporación de permisos y licencias para quienes sean responsables del cuidado de personas mayores, con discapacidad o enfermedades crónicas.
Otra propuesta es continuar en la expansión del subsidio de paternidad hasta alcanzar por lo menos 30 días corridos de duración (en vez de los 20 actuales) para trabajadores de la actividad pública y privada.