Estados Unidos aplicará a partir de este viernes aranceles del 10% como mínimo a unos 60 países; en el caso de Uruguay tendrá un gravamen del 12,5% a los productos, con excepciones.
Los principales productos exceptuados son la carne bovina, pasta de celulosa, madera y naranjas, comentaron desde el Ministerio de Economía y Finanzas a El Observador. Mientras que los principales artículos afectados son el sebo bovino, productos químicos, madera para construcción, mandarinas, soja y miel.
La cartera detalló que a datos del 2025, el 77,5% del total de las exportaciones a Estados Unidos desde Uruguay está exceptuado.
La medida se toma "con base en los hallazgos de la investigación sobre Uruguay, considerando los comentarios públicos, los testimonios y el asesoramiento" de distintos comités, explica la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de "trabajo forzoso", explicó esta oficina.
"Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses", informó el texto.
La agenda comercial de Trump sufrió un amplio revés en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales ya que solo el Congreso puede aprobar medidas de este tipo.
Trump se vio obligado a cambiar de estrategia y anunció que volvería a la carga con otras tasas aduaneras, esta vez sustentadas en investigaciones previas del USTR.
"El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (...) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables" explicó el texto.
Este tipo de aranceles son más difíciles de rebatir por los países afectados, o los importadores, como sucede con los que se aplican como los que se aplican por motivos medioambientales (productos que llegan a Estados Unidos de zonas deforestadas, por ejemplo) o sanitarios.
Brasil es uno de los países que sufrió esta semana una nueva oleada de aranceles en algunos productos, a causa de este tipo de investigaciones.
Al mismo tiempo, el USTR reconoce en su comunicado que "el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales". El presidente estadounidense advirtió al llegar al poder que su política comercial sería la de anteponer los intereses de su país.