ver más

El gobierno decidió intervenir en el conflicto de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) tras el anuncio del cierre de la planta de Minas. La decisión empresarial motivó que el sindicato decidiera el comienzo de una huelga por tiempo indeterminado, medida que también tiene afectación en el envasado de refrescos de Pepsi.

Ante eso, el Poder Ejecutivo propuso la instalación de dos mesas de diálogo junto a FNC y la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) para analizar temas industriales y laborales, en la búsqueda de dejar atrás el conflicto.

El viernes pasado la dirección de la empresa comunicó al sindicato el cierre de la fábrica de Minas que se encontraba en medio de una parada de mantenimiento hasta fines de junio. Ambas partes estaban en diálogo para definir el retorno de los trabajadores que se encuentran en seguro de paro.

Sin embargo, la conversación cambió de rumbo el viernes y la reunión terminó con el anuncio del cierre de la planta de manera definitiva.

La directiva de la FOEB se reunió este lunes por la mañana. El presidente del sindicato, Fernando Ferreira, informó a El Observador que se desarrollarán medidas que irán escalando en los próximos días.

Este martes la dirigencia se traslada hasta Minas para participar de una sesión en la Junta Departamental de Lavalleja donde se tratará la situación del cierre de la planta.

1637001250564.webp
Parada de mantinimiento en FNC

El miércoles habrá una movilización de trabajadores en la ciudad. El jueves ocurrirá lo mismo en Montevideo con concentraciones en el Ministerio de Trabajo, Torre Ejecutiva y FNC. Y el viernes está previsto el comienzo de la huelga general por tiempo indeterminado.

La afectación será en la planta de Montevideo, Allí se trabaja la línea de botellas de vidrio de Pilsen, Patricia, Zillertal y Stella Artois. Pero la fábrica no se dedica exclusivamente a la cerveza. También embotella para Pepsico, que incluye Pepsi, Mirinda, pomelo y tónica Paso de los Toros y 7 UP. Por tanto, la producción que FNC realiza para Pepsico también será distorsionada y la huelga general sumará así a otra empresa de bebidas.

La relación entre FNC y Pepsico lleva año. Incluso, en 2022 las dos compañías realizaron una inversión de US$ 2,5 millones en la planta de Montevideo para la compra de envases y la modernización de la línea de envasado, según consignó El País en ese momento.

En paralelo, este lunes hubo una reunión entre representantes del gobierno y la compañía. Por filas oficiales participaron el ministro de Trabajo, Mario Arizti, y el subsecretario de Industria, Walter Verri.

Tras la reunión, Arizti informó en rueda de prensa que se propuso instalar dos mesas de negociación. Una se abocará a analizar la situación de la industria y su falta de competitividad. La otra trabajará en aspectos relacionados a los puestos de trabajo.

“La idea es que esas mesas analicen la situación que se da en la planta de Minas por la importación de cerveza”, dijo a El Observador.

El ministro añadió que hay tiempo para tratar el tema, ya que resta tiempo para que los trabajadores cumplan con los meses de seguro de desempleo previstos por la parada de mantenimiento. “Quedan dos meses para trabajar y avanzar; si llegamos a acuerdos, el cierre capaz que no se da”, comentó.

Añadió que conoce el cronograma de movilizaciones de la FOEB y agregó que el sindicato está en su derecho de hacerlo. “Si el diálogo comienza, las medidas no se van a hacer. Veremos”, complementó.

Ferreira señaló que hasta tanto no haya una convocatoria formal para el diálogo, las medidas siguen vigentes.

¿Qué pasó en la planta de FNC en Minas?

Al momento de tomar la decisión del cierre de la planta de Minas, FNC expresó que en los últimos años la industria cervecera nacional enfrenta problemas de competitividad frente a productos importados que llevó a una migración de la demanda hacia latas llegadas desde el exterior. Eso significó que la compañía debiera operar con una capacidad ociosa cercana al 50%, lo que volvió más ineficiente la producción.

Para tomar la decisión también tomó en cuenta otros factores. Entre ellos señaló a la presión fiscal que es “especialmente distorsiva en cervezas retornables” y la menor escala de producción local y baja productividad.

FNC expuso que debe adaptarse a un entorno cambiante y tomar las decisiones necesarias para asegurar la sostenibilidad del negocio. Por esa razón decidió avanzar con el cierre de la fábrica de Minas y concentrar la producción en Montevideo.

Aseguró que realiza el “mayor esfuerzo para buscar todas las posibilidades de reubicación y reinserción para todas las personas que trabajan hoy en día en la planta de Minas”.

En Minas hay una plantilla de 150 trabajadores que se encargan del envasado de cerveza Patricia de 1 litro y de toda la línea de latas, que fue la más afectada en los últimos años.

Por un lado, FNC decidió suplantar una parte de esa producción con cerveza de sus plantas en Argentina, aspecto que fue negociado y acordado con el sindicato en su momento. Por otro, asistió a la llegada de cervezas importadas desde la región a precios más accesibles.

Según el sindicato hay unos 20 millones de litros en latas que ingresan desde Argentina y Brasil y que compiten directamente con la mano de obra nacional.

Este último factor fue el que terminó incidiendo en el cierre de la fábrica de Minas.

Temas:

FNC huelga

Seguí leyendo