Yo soy Juan Garrido, soy Country Manager de Cubo acá en Uruguay. Cubo es una fundación sin fines de lucro que viene de Brasil. O sea, no estamos inventando nada desde cero, sino que estamos readaptando y haciendo la expansión de lo que es la corporación en Brasil.
Esto nace en Brasil mismo, en San Pablo, por un empleado de Itaú que buscó empezar a generar una densidad de atracción de capital, sobre todo emprendedores. […] termina creando Cubo como un punto de encuentro para que los emprendedores tuvieran un punto de densidad donde se juntara el talento natural.
Y a su vez dijo: Che, soy Itaú, tengo los mejores contactos corporativos, ¿por qué no hacemos más por nuestros clientes corporativos? ¿Por qué no empezamos a juntar estos dos mundos?. Esto empezó con una idea muy básica de conexiones y hoy día evolucionó al modelo de negocio que hoy tenemos.
Nos acompaña Nati, que es la encargada de Corporates. Nosotros dentro de nuestro equipo tenemos divididos nuestras atenciones en cuatro segmentos: son grandes corporaciones, startups, grandes fondos de inversión. […] Tenemos una vertical de VC (Venture Capital) y tenemos una vertical de Partners.
Y hablaban un poco de la sinergia entre los dos mundos. ¿Qué resultados han visto en esa sinergia hasta ahora, en este poquito tiempo?
Desde que estamos acá en Uruguay hicimos 460 conexiones el año pasado. Cuando decimos conexiones son realmente a una corporación viene con un problema real tiene el presupuesto y la burocracia interna y nosotros buscamos conexiones con nuestras startups que brindan la solución.
Todo eso después, por un funnel de innovación abierta, deriva en 24 contratos firmados en el año.
¿Y de qué tipo de cosas son esos contratos? Me imagino que son negocios nuevos o ¿qué son?
Bueno, no siempre son negocios nuevos. En las empresas ya no es: "Necesito esto, un canal de WhatsApp que sea inteligencia artificial para poder hablar con mis clientes". No, ya hoy en día ese tipo de cosas las tienen. Entonces muchas veces pasa por hacer mejoras marginales.
Por el lado del banco, el problema era el siguiente: hacía dos años habían hecho una transformación completa de sus equipos hacia un Data Lake para poder consumir mejor los datos internamente y así ayudar a los empleados a tomar decisiones. ¿Qué pasó? Durante esos dos años estructuraron todos los motores de datos, pero acceder a los dashboards era muy difícil.
Por ejemplo, si alguien quería seguir a un cliente comercial y preguntarse: “¿Cuáles son las tarjetas de crédito Visa que impactan en mi cliente de 20 a 25 años que vive en Malvín o Carrasco para ver en qué centro comercial conviene ofrecer un descuento?”, era prácticamente imposible llegar a esa información desde un dashboard tradicional en el Data Lake de un banco grande –estamos hablando de una empresa de 700 empleados–.
Entonces nos trajeron ese dolor. No era una innovación disruptiva ni algo que empezara de cero: el proceso ya estaba en marcha. Lo que necesitaban era un motor de búsqueda más potente.
Fueron con el equipo de Promtior y desarrollaron un “cerebro buscador”, donde cualquier persona, sin necesidad de saber usar Power BI ni herramientas de Business Intelligence, puede escribir en texto, como si fuera ChatGPT: “Necesito datos de tarjetas de crédito de clientes entre 20 y 25 años en Malvín y Carrasco para ver qué comercios tenemos”.
Ese sistema sale automáticamente a buscar dentro del Data Lake, cruza los datos y devuelve la información. Son innovaciones de ese estilo: no parecen enormes desde afuera, pero internamente le cambian la vida a los empleados del banco.
¿Qué diferencias tienen ustedes como incubadora o como lugar de catalizador de emprendimientos así con otros incubadoras? ¿Cuáles son las diferencias más grandes?
La verdad que no somos una incubadora ni somos una aceleradora. Nosotros agarramos startups que para que puedan ingresar ya tienen que estar en el modelo de tracción alta. […] Tienen que tener clientes, no tienen que estar pivoteando su modelo de negocio. Cuando están en la etapa como de scale-up, ahí es cuando Cubo realmente les va a aportar valor.
Tratamos nosotros de situarnos un escaloncito arriba para evitar mucho lo del valle de la muerte […] Ahí se sitúa Cubo.
¿Qué es lo realmente innovador que están aplicando las empresas de Cubo —y las startups de Cubo— en cuanto a innovación tecnológica?
Hoy si me preguntás, por lo menos acá en Uruguay donde ves más innovación realmente es en el mundo de biotech.Eso parece la NASA realmente. Fue una de las grandes sorpresas que tuvimos cuando abrimos Cubo acá. Era obvio que fintech iba a ser una de las grandes verticales. […] Fintech e Inteligencia Artificial muy destacadas. Pero la que más nos sorprendió fue biotech.
Hoy un tercio de nuestra cartera de startups son de biotech. […] las empresas de Brasil quedaban muy sorprendidas con el nivel técnico que tenían los emprendedores de biotech acá.
Es una paradoja, porque además es una industria que necesita mucho capital privado, y Uruguay carece de capital privado. Tenemos cuatro fondos de inversión formalmente y no tan activos.
¿Y qué cosas han innovado que te hayan llamado la atención?
La más destacada que tenemos yo creo que es Eolo Pharma, que estaba ya en la prueba de experimentos con humanos. Todavía no hemos tenido un medicamento aprobado y ellos ya están en la fase de experimentación humana.
Casos como Yeda: ponerse un parche en el hombro le mide la glucosa. Eso con Inteligencia Artificial te mide las calorías. La eficiencia de ellos es 100.000 veces más grande que lo que puede hacer un Apple Watch o demás.
Pensamos que Agro iba a ser una gran, gran, gran vertical. Nos costó traccionar en ese mercado.
Muchas personas y empresas quieren incorporar la IA pero no saben para qué. No piensan tanto en su dolor sino en: 'Bueno, quiero estar a la moda'. ¿Cómo ves ese fenómeno?
100%. Nos pasa del "yo quiero innovar, yo quiero poner Inteligencia Artificial. ¿Pero para qué? ¿Sabés lo que es? No, no, pero todo el mundo lo está haciendo y lo quiero hacer". Hoy está pasando eso con la Inteligencia Artificial y con lo que es la innovación. Y ahí es donde el trabajo de Natalia Cohn realmente es sýper valioso. Nosotros desde el equipo de Cubo lo que hacemos es traer metodología real.
Nosotros somos muy selectivos con qué tipo de corporaciones trabajan con nosotros.Nati se sienta, les cuenta toda la metodología que tenemos de innovación abierta,el cambio de mindset y le ponemos aplicación. Esa charla se da mucho entre pares. Para que eso pase tenés que crear un ambiente de confianza en una comunidad. Cubo es un gran lugar de inspiración. Nuestras charlas acá terminan siendo puramente de negocio al final del día.
Más allá de la metodología, también hay temas de tiempos. Una empresa va y dice: "Quiero innovar acá". ¿Cómo es ese tiempo entre que escucha la idea de una corporación hasta que la pone en práctica?
El modelo tradicional te dice que son unos seis meses el promedio. Nosotros intentamos de que esto pase en dos meses.
Hemos tenido casos que en 30-40 días están probando y salieron con ese MVP (Producto Mínimo Viable) con un POC (prueba de concepto) ya trabajando dentro de la empresa. Tratamos de llevar adelante la metodología de Lean Startup […] Empecemos con 10 clientes.
¿Y las pruebas de concepto son mucho más fáciles de probar con la IA? sucede más con inteligencia... o sea, es más fácil probarlo, ¿no? ¿O no?
Mucho más fácil. Realmente sí. Hoy la tranca […] es que las corporaciones a veces tienen que pasar por todo un tema de alta de proveedores y demás dar acceso a credenciales.
Ese hoy sería nuestro talón de Aquiles corporativo. Después, una vez que se saca esa barrera, la interacción es súper rápida.
¿Cómo los fondos de inversión corporativos están mirando Uruguay?
Hoy el capital es mucho más exigente realmente. Los fondos de inversión hoy miran mucho más lo que es la tracción: Okay, ya estás vendiendo: ¿quiénes son tus clientes? ¿Cuánto estás vendiendo? ¿Qué tan escalable sos? ¿En cuántos países estás?
En Uruguay todavía tenemos una oportunidad muy linda. Porque hay un talento tech enorme. Hoy somos el país de América Latina que tiene más formación de talento tech por cápita en toda América del Sur.
Hay que visibilizar el talento uruguayo y traer fondos del exterior.
En diciembre Horizon levantó una ronda de dos millones y medio de dólares con una extensión de la ronda hasta tres millones y medio.
¿Ves que desde Cubo Uruguay puede salir un unicornio?
Para el ecosistema ser un unicornio es un spotlight enorme. dLocal cuando lo hizo hizo crecer a nuestro ecosistema 50 años de un día para el otro. Entonces sí, la verdad que creo que sí. Creo que Akua y Horizon son dos grandes, grandes candidatos a llegar a lo que puede ser un unicornio.
Y después me gustaría ir por la de videojuegos de Abya, que ahora incorporaron a Nicolás Jodal a su directorio.