La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) remitió al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y a Ancap su informe mensual con los precios de referencia de los combustibles, que plantea una rebaja superior a $ 5 por litro para las naftas y un aumento de poco más de $ 1 por litro para el gasoil.
De acuerdo con el documento publicado por Ursea, el Precio de Venta al Público (PVP) de referencia para julio ubica a la nafta Súper 95 en $ 87,64 por litro, lo que representa una reducción de $ 5,72 respecto al precio vigente de $ 93,36.
Para la nafta Premium 97, el informe fija un precio de referencia de $ 90,31, es decir, $ 5,69 menos que los $ 96 actuales.
En el caso del gasoil 50-S, la Ursea calculó un precio de referencia de $ 62,81 por litro, lo que implica una suba de $1,05 frente a los $61,76 vigentes.
Los valores difundidos por la Ursea no implican un cambio automático en los precios de los combustibles, ya que constituyen una referencia técnica utilizada por el gobierno para definir las tarifas.
El organismo calcula el Precio de Paridad de Importación (PPI), que estima cuánto costarían los combustibles si fueran importados ya refinados, y a partir de ese valor elabora el Precio de Venta al Público de referencia, incorporando el factor de ajuste previsto por decreto, los márgenes de distribución y los impuestos.
La decisión sobre los precios que regirán en los surtidores corresponde al Poder Ejecutivo, que prevé anunciar los nuevos valores en las próximas horas para que entren en vigencia desde el miércoles 1° de julio.
El gobierno mantiene un régimen de excepción
La publicación de estos valores se realiza mientras continúa vigente el régimen de excepcionalidad dispuesto por el Poder Ejecutivo al amparo del Decreto 130/025, adoptado debido a la alta volatilidad de los mercados internacionales.
En ese contexto, la Ursea informó que difunde mensualmente el cálculo del Precio de Venta al Público de referencia con el objetivo de transparentar la evolución reciente de los costos de los combustibles.
De todas formas, el organismo recordó que la decisión final sobre los precios de los combustibles sigue siendo potestad del Poder Ejecutivo, que toma en cuenta el PPI, el PVP de referencia y otros factores al momento de definir los valores que regirán en los surtidores.
La baja de los precios internacionales abrió margen para una rebaja
Los valores de referencia publicados por la Ursea llegan luego de varias jornadas de caída en los precios internacionales del petróleo y los combustibles refinados, un escenario que había abierto margen para una reducción de las tarifas locales.
Tal como informó El Observador la semana pasada en esta nota, la tregua en el conflicto de Medio Oriente y la normalización progresiva del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz generaron un descenso en las cotizaciones internacionales del crudo y de los refinados, luego del fuerte aumento registrado durante el conflicto.
En ese contexto, los datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) ya mostraban una baja de 14,7% en el precio de referencia de la nafta en la costa del Golfo de México durante el último mes móvil, mientras que el gasoil también registraba un descenso.
No obstante, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, había adelantado que, aun si el escenario internacional habilitaba una reducción de tarifas, el gobierno procuraría evitar movimientos bruscos en los precios.
"Así como el shock no se mandó de forma directa al precio al inicio, ahora también haremos paulatinamente lo que tengamos que hacer respecto a lo que va pasando a nivel del mundo", sostuvo la ministra días atrás.
Ese criterio será uno de los elementos que el Poder Ejecutivo tendrá en cuenta antes de anunciar los precios definitivos que comenzarán a regir desde este 1° de julio.
Qué es el Precio de Paridad de Importación
La Ursea explicó que el Precio de Paridad de Importación (PPI) es un cálculo técnico que estima cuánto costarían los combustibles si fueran importados ya refinados por un operador hipotético, en lugar de ser producidos por Ancap.
El organismo aclaró que el PPI no determina por sí solo el precio que pagan los consumidores en los surtidores, ya que contempla únicamente los costos hasta la distribución primaria y constituye solo uno de los componentes que utiliza el gobierno para fijar las tarifas.