ver más

Una asamblea nacional de trabajadores de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) resolvió que los trabajadores de Montevideo no se reintegren a sus tareas y facultó al sindicato a tomar medidas sorpresivas en el área de logística. La intención es que la compañía tome definiciones sobre la continuidad de sus operaciones en Uruguay.

El enfrentamiento entre FNC y el sindicato comenzó cuando la compañía dispuso hace dos meses el envío al seguro de paro de los 59 trabajadores de la planta de Minas, al tiempo que en Montevideo se realizaba la parada anual de mantenimiento.

más Noticias

Las medidas fueron complementarias al anuncio de la empresa de iniciar un proceso de revisión de sus operaciones en Uruguay sin descartar ninguna opción.

FNC forma parte del grupo brasileño AmBev, que también enfrenta una situación compleja en Cervecería y Maltería Paysandú (Cympay), una de las dos malterías que tiene en Uruguay.

Los anuncios empresariales motivaron reuniones e intercambios de información con los ministerios de Economía, Trabajo e Industria. Pero los tiempos se fueron acortando: FNC tenía que tomar definiciones antes del 31º de julio, fecha en que vencía el seguro de paro y terminaba la parada de mantenimiento.

Entonces, se desarrolló una reunión tripartita en el Ministerio de Trabajo el miércoles pasado. Allí, la compañía comunicó la extensión por un mes del seguro de paro en Minas y el inicio de la actividad en Montevideo. En este último caso, el reinicio de la producción era para cumplir compromisos contractuales. En ese escenario, el sindicato de Pilsen convocó a una asamblea general de carácter nacional en la fábrica de Montevideo.

Asamblea en fábrica de FNC en Montevideo

Ante centenares de trabajadores, el presidente del sindicato, Bruno Pastorino, realizó una puesta a punto del conflicto con la empresa.

Contó que en medio de las negociaciones, la empresa denunció un convenio firmado con el sindicato por el incumplimiento de una cláusula de paz. Esa cláusula establece que ante un caso de reestructura, las dos partes se comprometen a no realizar medidas y establecer mecanismos de diálogo. La denuncia fue luego que el sindicato realizara asambleas y una movilización en Paysandú, en respaldo a los trabajadores de Cympay.

Sin embargo, el sindicato rechazó la actitud de la empresa. Bruno comentó que la compañía no está en medio de una reestructura; lo que hizo fue mencionar que harían una revisión del negocio en el país y, por tanto, esa cláusula no aplica.

“Nos están midiendo”, dijo el dirigente respecto a la posición empresarial.

Bruno Pastorino, presidente del sindicato de Pilsen

También mencionó que el compromiso que planteó FNC es para cumplir con algunos contratos que tiene asumidos con Pepsico. La planta de Montevideo, además de producir y envasar cerveza, también embotella para Pepsico los refrescos Pepsi, Mirinda, pomelo y tónica Paso de los Toros.

En la reunión tripartita del miércoles pasado cuando el sindicato preguntó si el retorno era solamente para cumplir tareas con esa línea de refrescos la respuesta fue que la vuelta también incluía a la cerveza, pero sin mayores detalles, ni planes de futuro.

“Que quede claro que no estamos peleando por una partida salarial: lo que queremos son certezas”, indicó el dirigente.

Luego afirmó que sería una “pésima señal” retomar la actividad en Montevideo, mientras continuaba el seguro de paro en Minas y en Cympay. Allí surgió la propuesta de no iniciar las tareas en la planta de Montevideo, algo que había sido acordado por la directiva del sindicato de Pilsen. La moción fue votada de manera afirmativa y también se aprobó la posibilidad de realizar medidas sorpresivas en el sector de logística.

Luego de aplausos y bombas de estruendo en la calle, los trabajadores comenzaron a alejarse de la fábrica, muchos de ellos con una remera que decía: “si nos buscan, acá estamos”.

Temas:

FNC Trabajadores sindicato Asamblea

Seguí leyendo