Un acercamiento entre Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el sindicato marca el fin del conflicto en el puerto de Montevideo que se extendió por más de cuatro meses. El acuerdo se produjo luego de contactos realizados por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, con representantes de Katoen Natie en Bélgica y dirigentes sindicales de la empresa.
La negociación formal para la firma del convenio colectivo en TCP (propiedad mayoritaria de Katoen Natie) se debía retomar mañana sobre la base de una propuesta del Ministerio de Trabajo (MTSS) no aceptada por el sindicato en todos sus términos. La discordia estaba centrada en 197 de trabajadores con un régimen de 20 jornales asegurados al mes y que el sindicato pretendía que pasaran a 21.
El MTSS propuso que el cambio se produjera a partir de mayo del año próximo y la delegación sindical solicitó que fuera al momento de la firma del convenio, aunque dejó abierta la posibilidad de aceptar que sucediera en enero. Pero añadió una exigencia adicional: en mayo del año próximo (fecha planteada en el documento oficial) los trabajadores debían llegar a 22 jornales.
Así terminó una reunión tripartita que se produjo ayer, con la fijación de un cuarto intermedio hasta mañana.
Pero horas más tarde los diálogos cambiaron de escenario. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, se comunicó con representantes de Katoen Natie en Amberes y dirigentes sindicales de TCP para intentar destrabar el conflicto.
La propuesta fue que los 21 jornales asegurados fueran a partir de enero y que en mayo no se produjeran más cambios al respecto.
Había otros dos puntos que se seguían discutiendo y que formaban parte de la propuesta redactada por el MTSS: el pago de una partida extraordinaria al momento de la firma del convenio y otra diferencial y excepcional para algunas áreas de la terminal de contenedores.
En el primer caso se mantuvo lo manejado por Trabajo: que la empresa y el sindicato encontraran un punto medio entre sus aspiraciones ($ 27.000 y $ 50.000, respectivamente). El tercer punto fue el pago de una partida especial para trabajadores de mantenimiento, de M & R (reparación de contenedores) y choferes de straddle carrier.
La nueva fórmula elaborada en la Torre Ejecutiva añadió que el convenio debía tener una duración de cinco años e incluir una cláusula de paz.
Esta tarde, la propuesta de Sánchez fue aceptada en Bélgica y también por el sindicato y ahora debe recorrer el camino formal. El primer paso es que los representantes de TCP y de los trabajadores firmen un preacuerdo en la reunión de mañana en el MTSS que debe ser avalado luego en una asamblea de trabajadores.
El paso siguiente, tras descomprimir el conflicto, es comenzar con la redacción del convenio colectivo, que abarca otros componentes además de los tres discutidos en los últimos días.