El caos no tiene marcha atrás en Ceuta.
Después de un operativo policial ordenado por el gobierno de Pedro Sánchez para trasladar a los más de 3.000 inmigrantes ilegales que ocupan las dos principales playas de Ceuta, 2.000 de ellos terminaron regresando a los asentamientos tras completarse la capacidad del dispositivo provisional de acogida instalado en el Puerto de la ciudad española.
Las personas que esperaban tras el cordón policial formado junto al polígono industrial que conduce al Puerto para ordenar el traslado y que no han podido acceder al dispositivo han comenzado a marchar de vuelta a sus asentamientos, con lo cual el operativo terminó revelando las fallas del dispositivo oficial.
Ante esta situación, la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha paralizado la limpieza y desinfección de las playas que tenía prevista para cuando se desalojaran, ya que el Gobierno de Ceuta se ha negado a ordenar el aseo de los asentamientos mientras todavía permanezcan miles de personas en su interior.
En las chabolas de las playas del Trampolín y de Benítez, los inmigrantes que han regresado han comenzado a rebuscar entre las chozas que han dejado vacías aquellos que sí han logrado hacerse un hueco en el recurso de acogida. Las cogen para quedárselas en sus propias tiendas o para venderlas.
Decenas de inmigrantes ilegales, de los más de 3.000 que eran siendo trasladados desde primera hora del viernes en Ceuta desde las playas de Benítez y el Trampolín al campamento habilitado en el puerto se han saltado el cordón policial y han provocado incidentes violentos contra las fuerzas de seguridad españolas.
Así lo han indicado a fuentes de la Delegación del Gobierno que refieren que continúa la operación de traslado de las playas al puerto, por el Paseo Marítimo y la carretera de servicio que lleva a las instalaciones portuarias, y lo demuestran las imágenes viralizadas en las redes sociales.
La operación ha comenzado en torno a las 7.15 horas en la playa de Benítez, y ha continuado en la del Trampolín, asentamientos en los que permanecían más de 3.000 inmigrantes ilegales llegados desde Marruecos, aunque la cifra exacta se conocerá a medida que sean trasladados y filiados en el nuevo recurso.
Según la Delegación del Gobierno, la mayor parte de los inmigrantes ilegales que se han saltado el cordón policial y han comenzado a correr eran menores, aunque los incidentes no han dejado víctimas fatales.
En las playas de Ceuta permanecen más de 3000 adultos y menores inmigrantes ilegales desde la entrada masiva registrada en la ciudad el pasado 30 de julio.
Son parte de los más de 10.000 inmigrantes ilegales marroquíes que todavía deambulan por el territorio español, sin que ninguno de ellos haya sido devuelto a su país peses a las promesas del gobierno de Pedro Sánchez.
El traslado comienza después de que la Audiencia Nacional rechazara el jueves la medida cautelarísima solicitada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) para impedir la puesta en marcha de estas instalaciones, ubicadas en la explanada del Muelle de Poniente.
El campamento cuenta con carpas y otros espacios destinados a zona de descanso, enfermería y dispensario, así como áreas para la atención e intervención social, servicios sanitarios, oficinas para el personal de la entidad encargada de la prestación del servicio y una caseta destinada al servicio de seguridad.
De todos modos, confirman la decisión del gobierno de Pedro Sánchez de dejar a miles de inmigrantes ilegales en el territorio español, asolado por una crisis sin respuesta oficial adecuada y cuyas consecuencias ha criticado la Unión Europea. "Ceuta es España, Ceuta es Europa", ha planteado incluso la titular de la UE, la alemana ursula von der Leyen.