El Ministerio de Defensa revocó las licencias a la empresa israelí Rafael Advanced Defense System para fabricar en España misiles SPIKE LR2 contra carros y buscará reorientar esos programas, según confirmaron este martes fuentes de la cartera dirigida por Margarita Robles.
El Gobierno adjudicó el 3 de octubre de 2023, cuatro días antes de los atentados de Hamás del 7 de octubre, un contrato para el suministro de 168 sistemas de misiles contra carro de quinta generación por un valor de 285 millones de euros.
Para hacerlo, esgrimió la "obsolescencia" de los sistemas utilizados hasta entonces para el reemplazo por otros más modernos "como los que ya se encuentran en servicio en muchos de los ejércitos" de los países aliados.
La empresa a la que se concedió la licencia para la fabricación de estos misiles en España fue 'PAP Tecnos', filial española de la empresa de Israel Rafael Advanced Defense Systems.
Pero ahora, Defensa revocó esa licitación y comenzó a reorientar el programa para hacerse con misiles contra carro sin origen israelí.
España busca "desconectarse" de Israel en Seguridad
La cancelación se da cuando el ministerio de Robles lleva adelante una "desconexión" de España del Estado hebreo en materia de seguridad, según anunció la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, la semana pasada.
Al ser consultada sobre la eventual aplicación de un embargo de armas a Israel --como solicitan los socios del Gobierno--, Valcarce recordó que España paralizó el comercio de armas con Israel el 7 de octubre de 2023, fecha en la que comenzó la ofensiva en los territorios palestinos en respuesta a la masacre perpetrada por Hamás.
Pero la secretaria reconoció que "algunos programas en curso tienen dependencias tecnológicas de alguna empresa de Israel", y garantizó que el Ministerio de Defensa "ya está trazando los planes" para "desconectarse" del Estado hebreo y llegar "al objetivo cero" dependencia en cuestiones tecnológicas.
Así, recalcó la importancia del plan industrial de Defensa aprobado por el Gobierno, dotado con 10.471 millones de euros, precisamente para la consecución de una autonomía estratégica y una soberanía tecnológica que ayude a la "desconexión" de Israel y de otros países para no depender de ellos "de ninguna de las maneras".
Sin embargo, Defensa ya trasladó que ve difícil cumplir con un eventual embargo a la compraventa de armamento y material de defensa a Israel precisamente porque allí se desarrolla gran parte de la tecnología de ciberseguridad o Inteligencia Artificial, que resulta clave.
En tanto, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, afirmó este martes que todavía "se están estudiando los efectos" de la medida adoptada por Defensa y dijo que el objetivo es "la desconexión total de la tecnología israelí".
En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros celebrado en La Moncloa, confirmó que se inició el proceso de revocación de la licencia tecnológica y el Gobierno está buscando como "reorientar" el programa.