España reivindica su papel en la OTAN y responde a EEUU en plena tensión por el uso de bases militares
El ministro José Manuel Albares subraya el despliegue en Europa del Este y alerta del deterioro en Oriente Medio, con impacto humanitario y económico creciente.
Los cruces entre España y EEUU por el uso de bases militares.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido que España es un “aliado indispensable” de la OTAN tras las críticas lanzadas por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
En una entrevista en Radio Euskadi, Albares subrayó que la solidaridad de España con sus aliados está “fuera de toda duda”, en respuesta a las declaraciones de Rubio, quien cuestionó la relación dentro de la Alianza Atlántica por la negativa española a permitir el uso de sus bases militares.
El ministro destacó el compromiso español con la seguridad europea, recordando el despliegue “sin precedentes” en el este del continente, especialmente en países como Letonia o Eslovaquia.
Pese a las tensiones generadas por las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense, Albares aseguró que mantiene una relación “cordial y fluida” con Marco Rubio.
Sus palabras buscan rebajar el tono del desencuentro y reafirmar la cooperación entre ambos países en el marco de la OTAN, en un momento de incertidumbre geopolítica.
Condena a los ataques contra cascos azules en Líbano
El ministro condenó “de forma rotunda” los ataques contra la misión de paz de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), en los que murieron tres soldados indonesios en apenas 24 horas.
Albares exigió una investigación para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades: “El derecho internacional y las fuerzas de paz tienen que ser respetadas. Son inviolables”.
Asimismo, aseguró que el contingente español desplegado en la zona “se encuentra bien”, aunque calificó los ataques como “muy preocupantes para Naciones Unidas y para la paz y la estabilidad en la región”.
Preocupación por la escalada en Oriente Medio
El jefe de la diplomacia española advirtió de que la situación en Oriente Medio no muestra signos de resolución a corto plazo y carece de “objetivos claros”.
En su opinión, la acumulación de fuerzas militares en la región “no presagia nada bueno” y está agravando una crisis que calificó de “terrible” desde el punto de vista humanitario.
Albares señaló que el conflicto ha provocado cerca de un millón de desplazados en Líbano, además de una creciente desestabilización regional con bombardeos y ataques cruzados.
Críticas a las acciones de Israel y Hezbolá
El ministro criticó tanto el lanzamiento de misiles por parte de Hezbolláh como la invasión terrestre de Israel, que calificó de “enorme error”.
También rechazó la decisión israelí de legalizar la pena de muerte por ahorcamiento para palestinos condenados por terrorismo.
No obstante, defendió el derecho de Israel a existir “en paz y en seguridad”, al tiempo que subrayó que ese mismo derecho corresponde al pueblo libanés.
“España seguirá apoyando al pueblo libanés y protegiendo a los civiles inocentes”, afirmó.
Impacto económico del conflicto en Europa
Albares alertó además de las consecuencias económicas del conflicto, especialmente por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético mundial.
Según explicó, esta situación ya está provocando un aumento en los precios de la energía y los fertilizantes, lo que podría trasladarse al coste de los alimentos.
España reafirma su posición internacional
En este contexto de tensión global, el Gobierno español insiste en su compromiso con la OTAN y con la estabilidad internacional, al tiempo que trata de mantener el equilibrio diplomático ante conflictos complejos.
Las declaraciones de Albares reflejan la intención de España de seguir siendo un actor relevante tanto en el ámbito de la seguridad europea como en la gestión de crisis internacionales.