La UE ofrece una misión en el estrecho de Ormuz en vez de una intervención directa como quiere Trump
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, plantea una misión de la UE o de la ONU para mantener abierto el estrecho de Ormuz tras su cierre por Irán y descarta que la OTAN intervenga.
La Unión Europea (UE) estudia la posibilidad de impulsar una misión internacional para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, tras el cierre de esta estratégica ruta marítima por parte de Irán en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, confirmó este lunes en Bruselas que el bloque comunitario está analizando distintas opciones para asegurar el tránsito en una de las principales rutas energéticas del mundo.
“El principal tema será cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz”, afirmó Kallas a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, donde los ministros de los 27 debatirán posibles medidas para garantizar la seguridad marítima en la zona.
Bruselas descarta una intervención de la OTAN en la crisis
La jefa de la diplomacia europea dejó claro que la OTAN no tiene competencias directas en el estrecho de Ormuz, pese a las recientes presiones de Washington para que la Alianza Atlántica contribuya a reabrir la vía marítima.
“Nos hemos puesto en contacto con la OTAN anteriormente, pero en realidad esto queda fuera del ámbito de actuación de la OTAN”, señaló Kallas.
La responsable comunitaria subrayó además que Oriente Próximo no forma parte del área operativa de la Alianza Atlántica, por lo que cualquier iniciativa para garantizar el tráfico marítimo debería desarrollarse a través de otros marcos internacionales.
Las declaraciones llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que la OTAN podría enfrentarse a “un futuro muy malo” si los aliados no ayudan a garantizar el tránsito de buques por el estrecho.
Posible misión de la UE o de Naciones Unidas
Ante la crisis energética y de seguridad generada por el cierre del paso marítimo, Kallas explicó que la UE mantiene conversaciones con Naciones Unidas para estudiar una posible iniciativa internacional.
Durante el fin de semana, la responsable europea habló con el secretario general de la ONU, António Guterres, sobre la posibilidad de crear un mecanismo similar a la Iniciativa de cereales del Mar Negro, que permitió durante la guerra en Ucrania exportar trigo y fertilizantes pese al conflicto.
“El cierre del estrecho de Ormuz es realmente peligroso para los suministros de petróleo y energía hacia Asia”, advirtió.
Según detalló, alrededor del 85% del petróleo y gas que transita por el estrecho se dirige a países asiáticos, lo que convierte el bloqueo en una amenaza para el suministro energético global.
El impacto en los fertilizantes y el riesgo para la seguridad alimentaria
La jefa de la diplomacia europea alertó también de las consecuencias indirectas del cierre del estrecho para el comercio de fertilizantes, un factor clave para la producción agrícola mundial.
“Si este año hay escasez de fertilizantes, el año que viene habrá también escasez de alimentos”, advirtió.
Kallas subrayó que este escenario podría afectar especialmente a África, donde la disponibilidad de fertilizantes es crucial para la producción de alimentos.
La UE estudia modificar la misión naval Aspides
Entre las opciones que se analizarán en el Consejo de ministros de Exteriores figura adaptar la operación naval europea EUNavfor “Aspides”, actualmente desplegada para proteger el transporte marítimo frente a ataques en el mar Rojo y el golfo de Adén.
Esta misión, diseñada como una operación “no ejecutiva”, podría ver modificado su mandato para permitir una mayor intervención en el actual contexto de tensión en Oriente Próximo.
“Si queremos garantizar la seguridad en esta región, lo más sencillo sería utilizar la operación que ya tenemos en la zona y quizá modificarla ligeramente”, explicó Kallas.
Además, algunos Estados miembros han planteado la posibilidad de crear una “coalición de voluntarios”, una iniciativa impulsada por Francia para coordinar esfuerzos militares de países dispuestos a participar.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, rechazó este lunes la posibilidad de ampliar el mandato de la misión naval 'Aspides' de la Unión Europea ante el bloqueo del estrecho de Ormuz y llamó a la desescalada del conflicto.
"La solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad ni prosperidad económica. Esa es la posición que tiene que tener la Unión Europea. Desde luego, esa es la posición de la política exterior de España", indicó Albares a la prensa a su llegada a un Consejo de ministros comunitarios del ramo.
La crisis energética y la guerra en Ucrania, conectadas
Kallas advirtió de que la crisis en el estrecho de Ormuz también tiene implicaciones directas en la guerra de Ucrania y en la estabilidad energética global.
Según explicó, el cierre del paso marítimo podría beneficiar a Rusia, al contribuir a elevar los precios del petróleo y facilitar así mayores ingresos para financiar su ofensiva militar.
Por ello, la responsable europea pidió que la atención internacional sobre Oriente Próximo no desvíe el foco del conflicto en Ucrania.
“Es importante que la atención no se desvanezca allí”, subrayó.