24 de abril de 2026 10:08 hs

En el Valladolid de 1998, las cintas de VHS y las cortinas rojas están a punto de cambiar la vida de Nines. Malena Alterio, hija del emblemático actor argentino, Héctor Alterio, interpreta a una ama de casa conservadora se ve obligada a tomar las riendas del 'Dorothy', el videoclub familiar, después de que su marido entre en coma tras ser atropellado.

Al descubrir una deuda de tres millones de pesetas y la feroz competencia de las grandes franquicias, Nines se lanza a "una idea muy loca": confiar la supervivencia del negocio a la pornografía.

Embed

Más noticias

Acompañada por Chon (Celia Morán) y Agu (Álvaro Mel), el personaje de Alterio debe despojarse de sus propios tabúes para liderar el que se convertirá en el primer videoclub porno de la ciudad. "Las películas cochinas son el detonante para que ellas se descubran y se hagan preguntas", explica la actriz sobre esta producción dirigida por Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y Núria Gago.

La liberación femenina como "caballo de Troya"

Creada por Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo, 'Cochinas' utiliza el porno mainstream de finales de los noventa -una época de analfabetismo sexual previo a la llegada de internet- como un motor de cambio social. Según sus guionistas, la serie busca "colonizar un espacio masculino" y mostrar cómo el acceso a estos contenidos incendia la curiosidad de las mujeres del barrio, quienes hasta entonces veían el sexo como una mera obligación marital.

La serie, que se estrena este viernes en Prime Video, consta de ocho capítulos que exploran el despertar de una generación de mujeres reprimidas. Sin embargo, los creadores subrayan que no se trata de un blanqueamiento de la industria: "Queríamos hacer una crítica al porno mainstream de aquella época, que era muy machista", recalcan.

Una crítica necesaria a la "ciencia ficción" sexual

A pesar del tono de comedia gamberra, 'Cochinas' lanza un mensaje profundo sobre la educación sexual. La trama muestra cómo los personajes pronto descubren que la pornografía "no es un buen camino para aprender", ya que perpetúa estereotipos y comportamientos cuestionables. La ficción apuesta por visibilizar cuerpos no normativos y relaciones íntimas que se alejan de la idealización para acercarse a la realidad.

La serie también establece un paralelismo con la actualidad. Aunque hoy existe más educación sexual que en 1998, los creadores advierten que el porno sigue siendo la "primera enciclopedia" para los jóvenes, sustituyendo el diálogo con padres y educadores por una visión del sexo que, como se menciona en la propia serie, es muchas veces "pura ciencia ficción".

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de Estados Unidos