La Jefatura de Policía de Roma, Italia, activó el lunes el endurecimiento de los controles de seguridad desplegados en aeropuertos nacionales e internacionales en el marco de los arribos previstos de autoridades mundiales y miles de fieles que se harán presente en la ceremonia de despedida al papa Francisco.
El esquema de carácter extraoridinario, se aplicará también en terminales de trenes y subterráneos, con una extensión prevista hasta la culminación del cónclave que definirá al próximo sucesor de Pedro.
"Los aeropuertos de Fiumicino y Ciampino, que del 17 al 27 de abril verán transitar 1,8 millones de pasajeros con motivo de los puentes de Semana Santa y del 25 de abril, han puesto en marcha los mecanismos organizativos y operativos para acoger algunas de las delegaciones, con representantes gubernamentales y otras personalidades de alto nivel, para los funerales del papa Francisco previstos para el sábado 26 de abril", informó el periódico local Rainews.it.
Roma contará, además, con francotiradores desplegados en varios de sus edificios y bazucas antidrones en el área de la Plaza de San Pedro que permitirán inhibir las ondas de radio, guiándolos hasta su aterrizaje.
El sistema de emergencia, por su parte, estará equipado con ambulancias listas para intervenir en caso de evento reisgo y los hospitales más cercanos para recibir a cualquier paciente.
Ya en el Vaticano, se habilitarán puntos de acceso con detectores de metales atendidos por fuerzas policiales que controlarán el flujo de fieles. Se utilizarán "ojos electrónicos" de las cámaras de la ciudad y se desplegarán las unidades de bomberos NBQ, expertos contra amenazas nucleares, bacteriológicas, químicas y radiológicas, y el personal espeleo-alpino-fluvial (SAF), especializado en operaciones de recuperación de heridos.