La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, afirmó que la relación entre Estados Unidos y España, que calificó de “extraordinaria”, volverá pronto a la normalidad pese a las tensiones surgidas tras las amenazas comerciales del presidente estadounidense, Donald Trump.
Trump advirtió el martes con cortar el comercio con España después de que el Gobierno español se negara a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón, de utilización conjunta con Estados Unidos, para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
En una entrevista con Bloomberg TV, Botín defendió que los vínculos entre ambos países se sostienen en una relación histórica y pidió analizar la situación “a medio plazo”.
Santander destaca la solidez del comercio entre ambos países
Durante la entrevista, la presidenta del Santander subrayó que el comercio entre España y Estados Unidos sigue siendo sólido y no se ha visto interrumpido pese a las declaraciones del presidente estadounidense.
Botín recordó que la entidad cuenta con cerca de cinco millones de clientes en Estados Unidos y que el banco mantiene una fuerte presencia internacional.
El grupo financiero considera el comercio una de sus principales áreas de actividad y figura entre los mayores bancos de financiación del comercio a nivel mundial.
Según explicó, el Santander actúa como puente financiero entre Estados Unidos y Latinoamérica, así como entre Europa y el mercado estadounidense.
El banco prevé mantener inversiones en Estados Unidos
Botín aseguró que Estados Unidos seguirá siendo un mercado clave para la entidad, que continuará invirtiendo en el país.
La presidenta del banco destacó que la relación económica entre ambas naciones es fuerte a largo plazo, más allá de las tensiones políticas actuales.
El Santander cuenta con alrededor de 180 millones de clientes en Europa y América, lo que lo sitúa entre las mayores entidades financieras del mundo por número de usuarios.
La guerra con Irán podría afectar al crecimiento si se prolonga
Sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio, Botín indicó que el banco tiene una presencia muy limitada en la zona afectada por la guerra.
No obstante, señaló que la prolongación del conflicto podría generar riesgos para el crecimiento económico y provocar presiones al alza en la inflación.
Aun así, la presidenta del Santander consideró que todavía es pronto para evaluar las consecuencias económicas que podría tener la guerra a escala global.