La Comisión Europea dio su aval a una operación que ronda los 7.000 millones de euros entre la entrega del 49% del capital de Santander Polska y la mitad del negocio de gestión de activos en Polonia (TFI). No ve problemas de competencia.
La acusó de posición dominante en la publicidad en línea y le dio un plazo de dos meses para terminar con esa práctica. Se conoce en medio de las tensiones entre la UE y EEUU y tras las advertencias del republicano contra regulaciones al sector tecnológico.