Finalmente, sucedió. Ceuta se cansó de la crisis y el abandono.
Centenares de personas, la mayoría de ellos con banderas españolas en sus manos, han salido a la calle en Ceuta para mostrar su rechazo absoluto a la gestión del gobierno de Pedro Sánchez desde la invasión migratoria y pìdieron además la expulsión de los 10.000 inmigrantes ilegales llegados desde Marruecos que siguen en sus calles.
Las protestas se han dirigido especialmente contra la intención del Gobierno de habilitar diversas instalaciones civiles y militares de la ciudad autónoma para alojar a los miles de inmigrantes ilegales llegados en la entrada masiva del 30 de julio.
El origen de la indignación vecinal se encuentra en la difusión del borrador del Real Decreto con el que el Ejecutivo central pretende declarar la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta.
Este documento del Gobierno plantea -a casi un mes de estallada la crisis- establecer un "mando único" coordinado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, para gestionar la emergencia.
Sin embargo, la movilización ciudadana que recorrió el martes las principales calles de Ceuta critica con dureza que el borrador movilice una gran cantidad de infraestructuras locales pero no concrete medidas para el retorno de las personas inmigrantes ilegales ni proponga fórmulas para agilizar su salida de la ciudad autónoma.
Los cientos de manifestantes acudieron a las convocatorias portando banderas de España y de Ceuta, exigiendo a viva voz la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
La jornada comenzó por la tarde frente al acuartelamiento Coronel Fiscer de forma pacífica y bajo vigilancia de la Policía Nacional.
No obstante, y a medida que avanzaba la tarde, la marcha registró momentos de tensión cuando los pobladores locales se cruzaron con inmigrantes ilegales marroquíes y hubo manotazos, algún piedrazo y pedidos a gritos de "Invasores, expulsión".
Una columna de manifestantes se desplazó de forma improvisada hacia la Delegación del Gobierno al anochecer y posteriormente se trasladó a las inmediaciones del Hotel Ulises, donde los organizadores aseguraban que se encontraba el ministro Ángel Víctor Torres.
Aunque fuentes de la Delegación del Gobierno desmintieron su presencia en ese momento, algunos manifestantes trataron de acceder por la fuerza al hotel, siendo frenados por los agentes policiales.
La tensión se trasladó también a otros puntos de la ciudad tras dispersarse los participantes en varios grupos. Uno de ellos llegó hasta la playa de La Ribera, en pleno centro de Ceuta, donde algunos manifestantes increparon a los migrantes que utilizaban las duchas públicas y corearon consignas como "invasores, expulsión".
La protesta ha evidenciado además una profunda fractura política local, puesto que la movilización fue promovida inicialmente por el diputado socialista en la Asamblea de Ceuta Melchor León, quien ha exigido públicamente la dimisión de Pérez Triano, líder también de la Secretaría General del PSOE ceutí.
Puran la comparecencia de Pedro Sánchez al 3 de septiembre
La Junta de Portavoces del Congreso ha decidido adelantar al 3 de septiembre la comparecencia que ha pedido el Gobierno para que el presidente, Pedro Sánchez, informe en sesión plenaria de la crisis de Ceuta.
El Gobierno registró este martes la petición de comparecencia y había ofrecido a los grupos parlamentarios la fecha del 9 de septiembre, en el primer pleno previsto del nuevo curso político.
Pero en la Junta de Portavoces varios grupos parlamentarios, entre ellos algunos socios del Ejecutivo, avisaron de que esa fecha llegaba tarde. Además, ese día 9 ya había programada una comparecencia de la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, en el Pleno de la Cámara.
Así, las cosas, se ha acordado que la comparecencia de Sánchez será finalmente el miércoles de la próxima semana, día 9 de septiembre, a las 9.00 horas.
El polémico plan del Gobierno
El plan contemplado por el Gobierno de Pedro Sánchez incluye el uso de numerosos espacios públicos y militares.
Entre los lugares seleccionados destacan el acuartelamiento Coronel Fiscer, Loma Margarita, la Hípica, la antigua fábrica de harina, el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería, la explanada del Guano y el polideportivo cubierto del IES Puertas del Campo.
Asimismo, pata atender a los inmigrantes ilegales se prevé la utilización del Hospital Militar y del aparcamiento de embolsamiento de Loma Colmenar, además de los polideportivos municipales de Santa Amelia, La Libertad, Antonio Campoamor, Guillermo Molina y Díaz-Flor.
La inclusión de estos espacios, de habitual utilización por parte de la población local, ha levantado protestas entre los vecinos de barrios como El Sardinero, Parques de Ceuta, Puertas del Campo, Colonia Weil y la avenida Lisboa.
Lo que se viene, convocada por partidos de opsición y organizaciones civiles es una gran manifestación por Ceuta en toda España el próximo 2 de septiembre.
Será un día antes de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso y, seguramente, se convertirá en un termómetro de la reacción social de España con sus habitantes recién llegados de las vacaciones.