Metro de Madrid ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para blindar sus comunicaciones ante emergencias. La compañía pública ha lanzado un contrato público con un presupuesto base de licitación que supera el millón de euros (IVA no incluido) para activar la segunda fase de su plan de comunicaciones satelitales. El objetivo principal es hacer compatibles sus instalaciones subterráneas con el uso de terminales satelitales, recurriendo para ello a la tecnología de Starlink, la red de internet de alta velocidad de SpaceX, empresa fundada por el magnate Elon Musk.
El contrato tendrá una vigencia de tres años y medio (42 meses) y se divide en dos lotes estratégicos que buscan resolver las limitaciones físicas del subsuelo madrileño para la captación de señales espaciales.
El origen del plan: las lecciones del apagón masivo de 2025
La necesidad de desplegar esta infraestructura aérea y subterránea tiene su origen en el crítico apagón masivo sufrido el 28 de abril de 2025. Aquel "cero eléctrico" paralizó un total de 230 trenes en toda la red, dejando a 44 de ellos atrapados en el interior de los túneles y forzando la evacuación de aproximadamente 150.000 usuarios en condiciones de extrema dificultad.
Durante aquel episodio, Metro de Madrid operó sin energía y careció de canales de comunicación estables. Para mitigar futuros riesgos, la empresa adquirió en junio del año pasado un lote inicial de 60 teléfonos vía satélite. Sin embargo, la propia naturaleza subterránea de la red se convirtió en un severo hándicap, ya que estos terminales requieren espacios exteriores, despejados y libres de las sombras de los edificios para funcionar correctamente. La nueva licitación busca, precisamente, sortear estas barreras técnicas.
Alianza con Starlink e Inmarsat para conectar los túneles
Para lograr que los teléfonos funcionen bajo tierra, Metro de Madrid instalará líneas y equipos de Starlink en una docena de puntos clave de su red. La corporación estadounidense actuará como proveedor de referencia para los puntos de conexión.
En paralelo, el proyecto refuerza su vinculación con la firma británica Inmarsat, la organización que suministró los primeros 60 terminales el año pasado. Mediante este nuevo contrato, Metro adquirirá 10 teléfonos satelitales adicionales —alcanzando una flota total de 70 terminales—, además de contratar las líneas de telefonía satelital y las redes de distribución de datos correspondientes.
Las condiciones del servicio adjudicado garantizan 20 horas de conversación mensuales por cada una de las líneas. De acuerdo con las estimaciones de la compañía ferroviaria, el coste anual de mantenimiento de estos canales excepcionales de comunicación ascenderá a unos 110.500 euros.
Autonomía eléctrica garantizada y nuevos puntos de generación de energía
El pliego de la contratación no solo atiende al intercambio de datos, sino también a la resiliencia energética de los equipos. Metro de Madrid ha incluido la instalación de elementos auxiliares que aseguren la autonomía eléctrica de los nuevos sistemas de comunicación durante al menos 24 horas continuadas en caso de fallo en el suministro general.
Esta medida forma parte de un plan de acción integral a cuatro años diseñado por la empresa dependiente de la Comunidad de Madrid para responder a futuros fallos de tensión en el país. Fuentes de la compañía han confirmado que el horizonte estratégico incluye la creación de entre cuatro y cinco puntos de generación propia. Estos centros permitirán inyectar de forma controlada y degradada hasta 20MW de potencia a la red de tracción, con el fin de mover los trenes que queden atrapados en los túneles y trasladarlos de forma segura hasta las estaciones.
Como pasos previos indispensables para la efectividad de este plan energético, Metro ya tiene en su agenda técnica la renovación de las plantas de energía en los cuartos de comunicaciones y el aseguramiento total de la comunicación de red.