21 de julio de 2023 21:03 hs

Tres veces ha sonado "The final countdown" en el mitin en A Coruña con el que Alberto Núñez Feijóo ha cerrado la campaña con su particular cuenta atrás al "sanchismo" que "dentro de tres días será pasado", según ha dicho a sus seguidores el candidato del PP a las elecciones generales.

Feijóo se ha ido a casa, a A Coruña, y se ha rodeado de los suyos antes de jugar la "final", la "Champions" del próximo domingo, 23 de julio, y ante miles de simpatizantes ya convencidos, esos que le dieron cuatro mayorías absolutas en Galicia, le ha puesto el broche a su campaña.

Quince días de los que saca un aprendizaje "sincronizado" con su lumbago: "Si hay que partirse el lomo por España lo haré".

En Galicia, donde conocen sus "defectos" y sus "errores", Feijóo ha llamado a un voto masivo, para ser el presidente de todos los españoles y dejar atrás "mentiras", "bloques" y "bloqueos" y sustituirlos por más moderación, menos personalismo y pactos de estado duraderos en lugar de coaliciones.

"No pido el voto para tomar ninguna revancha, dar ningún escarmiento, pido el voto para gestionar el futuro. Dentro de tres días el sanchismo será un pasado", ha reivindicado Feijóo, que llama además a "recuperar el PSOE" con el que PP pactaba las salidas a los problemas fundamentales de la democracia y a los conflictos territoriales.

Feijóo ha pedido el voto para los que "no pueden llegar a fin de mes", para revalorizar las pensiones con el IPC y asegurar además la sostenibilidad del sistema, o contra la "patología" de la deuda y los parados que están en casa buscando trabajo y figuran como empleados, en alusión a los fijos discontinuos.

El candidato del PP ha hecho este llamamiento en un mitin atípico, con un largo capítulo de agradecimientos y en el que ha igualado el cambio que busca con los que lograron Adolfo Suárez en la transición, Felipe González en 1982 y José María Aznar y Mariano Rajoy en 1996 y 2011, respectivamente.

Feijóo también ha reivindicado que él sabrá llegar, estar y también irse, frente a sus rivales socialistas, que, denuncian, no saben marcharse y por eso optan por la "descalificación".

Visiblemente cansado, pero convencido de que cuando los gallegos vuelvan a votar él será ya, ha dicho, presidente del Gobierno, Feijóo ha dejado algún lapsus como cuando ha dicho que este viernes ha estado en el Mediterráneo, en Huelva (que está en el Atlántico), tras dar un mitin en Málaga.

En la "hora de la verdad" Feijóo ha estado arropado por los suyos. Por su madre, su pareja y Toñito, el feriante gallego que le apoya en sus actos y que ayer estuvo en Madrid y hoy, en La Coruña. Por Miguel Tellado, su vicesecretario de Organización y candidato al Congreso por A Coruña y por su sucesor en la Xunta, Alfonso Rueda.

El presidente de la Xunta ha replicado a Pedro Sánchez, que ayer estuvo en Lugo, y al que ha dicho que "no hay remontada que valga" sino que la "remontada" está en el PP y el domingo el "sentidiño" de Feijóo llegará a toda España.

El PP ha cerrado así una campaña en la que Feijóo llega a las urnas como el claro favorito, durante la que ha llamado al voto útil hasta el punto de tocar en la puerta de los votantes de Podemos y del nacionalismo y en la que ha hecho frente a algunos altibajos.

La euforia del cara a cara y el bache de la "inexactitud" de las pensiones y las críticas de sus rivales por su amistad en los 90 con el narcotraficante Marcial Dorado. Las críticas a Vox y consumar en Comunidad Valenciana y Extremadura los gobiernos de coalición con el partido de Santiago Abascal. Todo eso ha vivido Feijóo en campaña.

Cerrado este capítulo, el domingo se abren las urnas y el candidato del PP comprobará si su arenga se hace realidad:¡Galicia, Galicia, Galicia, por cuarta vez Galicia y ahora España, ahora España!".

Por María López. EFE

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