La Cumbre de Barcelona empieza a tener definiciones políticas.
El caso más resonante en este sábado es el de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien apenas llegada a la la cumbre de los líderes progresistas de Barcelona dijo lo más campante que "no hay crisis diplomática" entre su país y España y "nunca" la ha habido.
Así buscó restarle importancia a la queja mexicana, que comenzó con su antecesor, Manuel López Obrador, y siguió con la sucesora Sheinbaum reclamándole a España un insólito pedido de disculpas por los excesos cometidos durante la conquista de América, sucedidos a partir de 1492 cuando Cristóbal Colón descubrió el continente.
Los quinientos años pasados, y los cambios sociales ocurridos desde entonces no fueron tenidos en cuenta por el gobierno de izquierda mexicano, que exige una disculpa y hasta una retribución monetaria por aquellos episodios que, sin estar demasiados documentados, están en los libros de historia.
"No hay crisis diplomática, nunca ha habido", explicó muy fresca Sheinbaum, quien asiste este sábado en Barcelona a la cumbre de dirigentes woke, anunciada como Global Progressive Mobilisation, junto a otros líderes latinoamericanos como los presidentes de Brasil, Lula da Silva, de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Colombia, Gustavo Petro, y el anfitrión y jefe del gobierno español, Pedro Sánchez.
"Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria", añadió Sheinbaum, quien parece haber quedado satisfecha con las frases compasivas que -a modo de moderada disculpa- tuvo hace un par de semanas el Rey Felipe VI de España.
Está claro que ese mensaje del Rey ablandó la tensión entre España y México.
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Los mensajes para Donald Trump
La mandataria de México expresó su satisfacción por estar en la Cumbre de Barcelona "defendiendo siempre la democracia", y recordó la célebre frase del presidente estadounidense Abraham Lincoln sobre que la democracia "es el poder del pueblo por el pueblo y para el pueblo".
No fue el de Sheinbaum el único mensaje hacia EEUU, hoy gobernado por Donald Trump, la bestia negra de los presidentes y dirigentes de izquierda reunidos en Barcelona.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, también habló a su llegada al evento en la Feria Gran Vía de Montjuich y se tomó apenas unos segundos para hablar del presidente de EEUU.
"Este encuentro es por una alternativa en el mundo y no es contra Donald Trump", fue la frase que eligió el presidente colombiano para su ingreso al recinto donde se encuentran dos centenares de dirigentes de los partidos de izquierda de Europa, América Latina, Asia, Africa y los países árabes.
Este encuentro debe ser "una especie de faro que en medio de la confusión, la equivocación y el desorden global", planteó Petro, para quien la cita debe ayudar a fijar "el rumbo de la vida y no de la muerte".
El presidente de Colombia, a quien Trump ha criticado siempre en términos durísimos, le apuntó en esos términos a la Guerra en Oriente Medio que disputan EEUU e Israel contra el régimen dictatorial de los ayatollah que gobierna Irán desde hace medio siglo.
En la misma línea de Petro, la presidenta de Irlanda, la izquierdista Catherine Connolly, ha subrayado a su llegada a la cumbre de Barcelona que no puede "aceptar la normalización de la guerra" y de sus "horribles consecuencias", por lo que hay que "trabajar por la paz", en foros como el que se celebra en la ciudad española.
Connolly ha llamado a reflexionar sobre "cómo hemos llegado hasta el punto de tener que celebrar una conferencia en defensa de la democracia".
México será la próxima sede de la Cumbre
Una de las noticias del sábado la ofreció el jefe del gobierno de España, Pedro Sánchez, quien al comenzar la cumbre de la izquierda global reveló que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha ofrecido su país como sede de la cumbre en defensa de la democracia que se celebrará en 2027.
Pedro Sánchez ha hecho este anuncio en su intervención de apertura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebra en Barcelona con presencia de los líderes progresistas de todo el mundo.
El presidente del gobierno de España le dio la bienvenida a Sheinbaum, quien acababa de decir que ya no hay tensión diplomática con México, y le agradeció porque es la primera vez que participa en este foro, y por la oferta que los mexicanos sean los próximos anfitriones de la cumbre global.
Pedro Sánchez y Lula protagonizan el debate central de la Cumbre Global, con mensajes de "No a la Guerra" y reclamos a Donald trump para llegar a una tregua con Irán que se transforme en definitiva.