El Barcelona transita la recta final de la presente temporada, pero también planifica la siguiente en varios aspectos. El primero y más importante es contratar un nuevo entrenador, ya que Xavi comunicó el pasado 27 de enero luego de la derrota por 5-3 ante el Villarreal, que no cumplirá su contrato y que se irá del club en junio de este año. Desde entonces, se manejaron muchos nombres, entre ellos el alemán Hansi Flick o el italiano Roberto De Zerbi que, en este momento, ambos corren de atrás en la consideración.
En las oficinas del Camp Nou aún no han tratado a fondo este tema, pero sí lo tienen presente por que es una prioridad. Incluso hace algunas semanas se rumoreó que Xavi podría mantener el cargo, aunque fue el propio entrenador que afirmó que no hay vuelta atrás en su decisión. Se hablan muchas cosas, mucho nombres y la realidad es que todavia no hay nada concreto.
De todos los posibles reemplazos, los que más sonaron fueron Hansi Flick, actualmente sin equipo pero que logró el sextete con el Bayern Múnich en 2020 y que su último trabajo fue la selección alemana en el Mundial de Qatar, y el otro es el italiano Roberto De Zerbi, a día de hoy en el Brighton de Inglaterra. Sus posibilidades de ser los elegidos para ocupar el banco de suplentes del Barça han perdido fuerza en los últimos días, pero eso no significa que estén del todo descartados por la directiva culé.
En el caso de Flick, el club valora que es un técnico abierto, capaz de amoldarse a diferentes situaciones, perfiles de jugadores e identidad de los equipos. Sin embargo, y a pesar de que también se tiene en cuenta su éxito en el Bayern, hay una especie de desconfianza respecto a su trayectoria, ya que lo ideal sería contar con un entrenador con más años de experiencia. Además, y aunque no será un aspecto decisivo, el tema del idioma jugaría su papel: si el nuevo entrenador domina el castellano, mejor imposible.
Por su parte, de De Zerbi se aprecia su fútbol moderno que llevó al Brighton a ser un equipo competitivo y agradable de ver, pero son varias las cuestiones que le alejan del Barça: la primera y más importante tiene que ver con su cláusula de salida, que ronda los 15 millones de euros y, debido a la situación económica del club, es difícil que pueda asumir esa suma, además de pagarle su sueldo correspondiente.
La otra cuestión es si realmente él estaría dispuesto a unirse al proyecto: en Barcelona hay dudas sobre cómo se adaptaría y se considera que sus éxitos tangibles son más a nivel de juego o sensaciones que a nivel de resultados.