El catedrático grado 5 de Derecho Penal Germán Aller afirmó que en el caso Moisés Martínez, que fue condenado a la pena de 12 años por matar a su padre, luego de enterarse de los abusos y maltratos hacia sus hermanos, "la sentencia está bien fundada".
El catedrático afirmó que si bien puede no compartir todo el fallo "no es un dislate jurídico". La investigación arrojó "una serie de elementos que se da por probados e implican una forma de dar muerte tremenda", dijo Aller a Canal 10.
"La mayoría de los disparos (fueron) por la espalda sin que hubiera signo de defensa de quien murió (...) y a la inversa, sin que hubiese en este muchacho lesiones que indican que fuera atacado", agregó Aller.
Moisés Martínez asesinó de 15 disparos a su padre el 25 de mayo del año pasado luego de enterarse de los abusos que sufrían sus hermanos cuando eran niños y adolescentes. La defensa pidió la absolución del joven mediante el artículo 36 del Código Penal, que establece que el delito puede ser perdonable cuando se efectúa como consecuencia de la violencia intrafamiliar. Sin embargo, la Justicia no hizo lugar al pedido.
En 2010, Carlos Martínez había sido condenado por estas denuncias de violencia y abuso sexual, luego salió de la prisión. "Aunque comprendamos perfectamente y hasta le podamos dar la razón en muchos aspectos a la familia en cuanto a temores y miedos, en prácticamente 15 años no hubo registros de hechos penalmente reprochables al muerto", añadió.
"Si el sistema penal no tiene conocimientos de los hechos, eso no se puede alegar simplemente", afirmó Aller, quien también es director del Instituto de Derecho Penal y Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.
"El fallo está bien armado, el planteo de la Fiscalía es serio y congruente", sentenció. La fiscal de Homicidios Sabrina Flores aseguró que la condena es "acorde" a la prueba y que no hay legislación que ampare estos casos. Primero se había pedido prisión por 18 años por el homicidio especialmente agravado, pero finalmente la jueza María Noel Odriozola lo condenó a 12 años, fallo al que la familia Martínez apelará.
"Quizás una segunda instancia pueda arrojar alguna luz sobre esto, pero me parece dudoso", según Aller. "Fue un caso de legítima defensa diferida en el tiempo ante la inminencia de un ataque a terceros, pero esa diferencia de prácticamente 15 años elimina toda posibilidad de ello", sentenció el catedrático.
Cuando fue consultado por el caso Moisés, el abogado penalista Juan Fagúndez, quien integra la Asociación de Abogados Penalistas de Uruguay, dijo que nunca vio que se aplique el artículo 36 del Código Penal que exime de pena. Pero sí se preguntó si la condena para el joven fue la adecuada.