Caso Moisés: Justicia condenó a 12 años de prisión al joven que mató a su padre
La Fiscalía había pedido 18 años de cárcel por haber matado a su padre; el delito se convirtió en especialmente agravado con la ley de urgente consideración e impide redimir pena
8 de abril de 2026 16:30 hs
Moisés Martínez durante la audiencia de este miércoles
Foto: Leonardo Carreño/FocoUy
La Justicia condenó a Moisés Martínez a 12 años de prisión por el homicidio de su padre y no hizo lugar a los pedidos de absolución formulados por su defensa.
Antes de proceder a leer la sentencia por completo, la jueza María Noel Odriozola adelantó que su resolución sería de condena.
"No se dieron, a mi juicio, los presupuestos del Artículo 36 (del Código del Proceso Penal), pero la pena fue fijada de acuerdo al contexto, que se analizó muy seriamente y dentro de los márgenes legales", sostuvo Odriozola durante la audiencia.
Durante el juicio, la fiscal Sabrina Flores y su equipo argumentaron que el foco debía centrarse en la conducta de Moisés, autor del crimen, y no en la de la víctima, su padre, independientemente de que el hombre en el pasado hubiese abusado de sus hijos.
Moisés Martínez g
Foto: Leonardo Carreño/FocoUy
El equipo fiscal también cuestionó la consistencia de los relatos sobre violencia intrafamiliar. Argumentaron que los episodios referidos por los hermanos ocurrieron muchos años atrás y que el padre, que en este juicio era la víctima, ya había respondido ante la Justicia por esos hechos. Asimismo, remarcó algunas contradicciones tanto la madre como una hermana de Moisés, que habían respaldado a al hombre en una denuncia realizada en 2010, y que incluso algunos de los hijos mantuvieron el vínculo con su padre pese a las acusaciones de violencia y abusos expuestas en el juicio.
En esa línea, también observaron que las pericias realizadas a 13 personas, incluidos familiares de Moisés, presentaban información desordenada y mezclada con suposiciones.
Durante el proceso, además, la familia tomó conocimiento de que Carlos Martínez, el padre del joven, había denunciado a uno de sus hijos por agravios, un dato que no había trascendido previamente.
La Fiscalía insistió en ese momento que la violencia en el pasado no justificaba una acción de justicia por mano propia ni la comisión de otro delito.