El escenario geopolítico ha irrumpido de lleno en la organización del próximo Mundial. Según ha revelado el diario británico Financial Times, Paolo Zampolli, enviado especial del presidente Donald Trump, ha propuesto formalmente a la FIFA que la selección de Italia reemplace a la de Irán en el torneo que empieza el próximo 11 de junio.
Esta iniciativa ha sido planteada al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El objetivo de Zampolli es recomponer las relaciones diplomáticas entre Trump y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tras los recientes ataques de Trump a la propia Meloni y al papa león XIV.
El sustento reglamentario para la incorporación de Italia
La 'Azzurra' quedó fuera de la competición tras caer el partido de la repesca ante Bosnia y Herzegovina, lo que supone su tercera ausencia consecutiva en una fase final. Sin embargo, Zampolli defiende su inclusión alegando que los cuatro títulos mundiales justifican sobradamente su presencia en el torneo organizado en Norteamérica.
El reglamento de la FIFA otorga margen de maniobra para esta posibilidad. El artículo 6.7 establece que, si una federación queda excluida o se retira, el organismo tiene "entera discreción" para decidir las acciones necesarias. Esto permitiría a la FIFA sustituir a Irán por una selección europea, a pesar de que la plaza pertenece originalmente a la Confederación Asiática.
El conflicto iraní y la cuenta atrás para la decisión
Por su parte, Irán aseguró su clasificación deportiva, pero la situación es incierta y compleja. El país ha solicitado trasladar sus partidos de la fase de grupos fuera de territorio estadounidense debido al conflicto en la región, pero, hasta el momento, Gianni Infantino ha mantenido una postura firme tras visitar al equipo en Turquía, asegurando que el calendario se mantendrá según lo previsto.
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Irán jugará en la fase de grupos ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.
La incertidumbre podría resolverse el próximo 30 de abril, durante el 76º Congreso ordinario de la FIFA. Aunque el caso no figura en el orden del día, la presión diplomática aumenta. Irán tiene programado su debut el 15 de junio en Los Ángeles contra Nueva Zelanda, una fecha que ahora depende de la decisión final del organismo rector.