Rosa Rodríguez, ganadora del mayor bote en la historia de ‘Pasapalabra’ con 2.716.000 euros, ha hablado abiertamente sobre la parte significativa de su premio que deberá destinar a impuestos. Aunque reconoce que más del 40% del premio irá a Hacienda, la profesora de español para estudiantes extranjeros muestra una actitud positiva y reflexiva sobre este aspecto.
Más del 40% de su premio irá a Hacienda
En una entrevista a EFE, Rosa Rodríguez se mostró "encantada" de que una parte importante de los 2,7 millones de euros que ha ganado se destinen a impuestos. Según la ganadora, más del 40% de su premio irá a las arcas del Estado, pero lo considera justo. "Lo que me va a llegar a la cuenta es más que suficiente para cubrir lo que yo buscaba, que era tranquilidad", explica Rosa, restando importancia a la cifra final que percibirá tras el pago de impuestos.
Rosa afirma que no veía el premio como una forma de lujo, sino como una herramienta para encontrar estabilidad. Aunque el porcentaje destinado a impuestos es elevado, reconoce que se siente cómoda contribuyendo con lo que ha recibido de la sociedad a lo largo de su vida.
Un enfoque solidario: "Devolver lo recibido"
La profesora de español se muestra consciente de que no podría haber llegado hasta este punto sin el apoyo de su familia y la sociedad en la que ha crecido. "No habría podido tener ese proceso si no fuera por las circunstancias personales y familiares, por lo que hicieron mis padres para darnos oportunidades, y también por la sociedad en la que he vivido", afirma.
Para Rosa, su victoria es un triunfo que va más allá de lo individual. "Devolver bastante de todo lo que he recibido, sobre todo en educación y en servicios públicos de los que he disfrutado y disfruto, me parece lógico", asegura, resaltando que el dinero obtenido servirá para devolver lo que considera una deuda con la sociedad que la ha apoyado en su formación y crecimiento.
La situación de los jóvenes y la búsqueda de estabilidad
En su reflexión, Rosa conecta su victoria con su preocupación por la falta de estabilidad que enfrentan los jóvenes, especialmente en el acceso a la vivienda. A pesar de sus 32 años y de haber trabajado desde los 20, reconoce las dificultades económicas actuales, tanto en España como a nivel global. "Estamos viviendo los jóvenes en tiempos complicados económicamente", dice Rosa, quien describe su participación en el programa como una forma de escapar de un futuro incierto.
Gracias al premio, Rosa podrá elegir una vivienda que le brinde tranquilidad, algo que considera vital para su paz mental. "El dinero es tranquilidad, comprar tiempo y paz mental", explica, subrayando que no busca grandes lujos. Su modo de vida, según asegura, seguirá siendo sencillo y sin grandes ostentaciones.
La vida después de ‘Pasapalabra’: planes y reflexiones
Superada la emoción de ganar el mayor bote de ‘Pasapalabra’, Rosa se centra ahora en disfrutar de la normalidad. Su prioridad es recuperar el tiempo perdido, volver a estar con amigos, retomar sus rutinas y disfrutar de la vida diaria. Además, no descarta hacer un viaje familiar, siendo Argentina, su país natal, uno de los destinos que le gustaría visitar.
En cuanto a su vida personal, Rosa bromea sobre las preguntas relacionadas con su vida amorosa: "Llegará cuando tenga que llegar", comenta entre risas, dejando claro que, por el momento, prefiere centrarse en su bienestar y en disfrutar de las pequeñas cosas de la vida.
Carlos Alcaraz, una figura que recibió el duro golpe fiscal tras su victoria
El caso de Carlos Alcaraz, campeón del Open de Australia, también refleja el impacto que los impuestos tienen en las grandes ganancias. Tras alzarse con el título, el tenista murciano recibió un premio bruto de 4,15 millones de dólares australianos, pero después de aplicar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se quedó con solo aproximadamente 1,34 millones de euros de los 2,44 millones que le correspondían netos.
Este ejemplo subraya la carga fiscal a la que están sujetos los deportistas y concursantes en España. Alcaraz, al igual que Rosa Rodríguez, enfrenta una importante deducción de su premio que refleja la dura realidad del sistema tributario español, que puede quedarse con hasta el 45% de los ingresos brutos obtenidos por grandes victorias.