El COVID persistente se ha consolidado como uno de los desafíos sanitarios más complejos tras la pandemia. Esta patología, que impacta mayoritariamente a las mujeres en un 70% de los casos, se manifiesta a través de una sintomatología prolongada y debilitante que incluye fatiga crónica y problemas cognitivos. La gran variabilidad clínica y la heterogeneidad en su presentación han dificultado enormemente hasta la fecha su clasificación y el desarrollo de abordajes terapéuticos efectivos para quienes la padecen.
En este contexto, Ismael Maceira, un joven nacido en Bilbao de tan solo 17 años, se ha convertido en una figura clave en la investigación médica de vanguardia al liderar el proyecto ISQARE-LC de su startup SAMIRA DTx, que a través de la computación cuántica busca mejorar la vida de los afectados por el COVID persistente. Su motivación no es solo profesional, sino profundamente personal, ya que fue diagnosticado con esta enfermedad crónica a los 12 años y, desde entonces, convive con ella en su vida cotidiana.
Bajo el marco de la iniciativa Bizkaia Quantum Advanced Industries (BIQAIN), su proyecto busca revolucionar la comprensión de esta enfermedad mediante el uso de computación cuántica. El objetivo central es aplicar algoritmos avanzados y modelado cuántico para identificar patrones clínicos y biológicos ocultos en grandes conjuntos de datos, lo que permitiría clasificar la alta heterogeneidad de los pacientes y abrir nuevas puertas hacia un abordaje terapéutico más preciso.
Maceira lidera el proyecto apoyado por la Diputación de Bizkaia y BIQAIN.
¿Cómo nació el proyecto y cómo fue tu primer acercamiento a la computación cuántica?
La startup nace de mi experiencia personal, ya que desde los 12 años sufro COVID persistente, de un día para otro pues pasé de ser un joven que le encantaba hacer un montón de cosas como cualquier joven, a vivir en un cuerpo que no me respondía. Tenía fatiga extrema, problemas de memoria, y sobre todo el mayor problema era la la incertidumbre, ya que no había ningún tratamiento ni herramienta que me pudiese ayudar a manejar mi enfermedad. Entonces, me puse a investigar y descubrí el poder de la tecnología en la salud y usando videojuegos desarrollé una capacidad de retención que me había desaparecido a raíz del COVID persistente y todo esto demostrado clínicamente por mi neurólogo, entonces, ahí me pregunté ¿si a mí me está funcionando, por qué no podemos hacer que funcione a muchas más personas? Entonces me puse a investigar, descubrí las terapias digitales y al doctor Carlos Escobar, que es cardiólogo del Hospital La Paz de Madrid y el coordinador del comité científico del Consorcio Nacional de Terapias Digitales. Tras unas reuniones que tuve con él nació SAMIRA DTx, que es una empresa dedicada a la producción, desarrollo y comercialización de terapias digitales a nivel internacional.
Para entenderlo claramente, ¿qué es una terapia digital?
Una terapia digital, es tecnología, sobretodo software, con una evidencia clínica en eficacia y seguridad al igual que un fármaco, donde el paciente participa activamente en su tratamiento y se empodera su enfermedad, para que se entienda. Igual que te tomas un fármaco, te estarías todos los días tomando la terapia digital. Y en cuanto a cuántica, tenemos un proyecto para buscar patrones de COVID persistente, el proyecto se llama ISQUARE-LC. El objetivo es eso, identificar patrones clínicos y biológicos en pacientes con COVID persistente. Está impulsado desde BIQAIN (Bizkaia Quantum Advanced Industries) y BASQ, impulsado desde la Diputación Foral de Vizcaya y el Lantik que explorará el uso de computación cuántica para avanzar en la comprensión del del COVID persistente.
¿Cómo le explicarías a alguien, de manera sencilla, qué es la computación cuántica?
Por ejemplo, en la computación tradicional tú le escribes un prompt, le escribes una frase, una pregunta, y te devuelve una sola respuesta. Lo que hace la computación cuántica es, tú le haces esa pregunta con esos datos y te da varias vías. Te dice: "Por aquí puedes ir más rápido, pero igual es menos eficaz, por aquí es más eficaz, pero es más lento". Te da varias varias soluciones al problema.
¿Cómo influyó tu experiencia personal en la creación de SAMIRA DTx?
Con 12 años jamás me iba a imaginar que iba a tener una enfermedad crónica que me iba a acompañar toda la vida. Me sentí solo porque no podía ir al colegio tampoco podía socializar porque estaba todo el día en la cama sin prácticamente poder moverme. Entonces, este proyecto nace de esa experiencia, que no quiero que nadie viva lo que yo tuve que vivir. Y que por lo menos tengan algo de esperanza, que no les diagnostiquen lo que tiene y luego no tengan ningún tipo de solución.
¿Qué es el COVID persistente y por qué es tan difícil de de diagnosticar y de tratar?
El COVID persistente es algo que solo existe hace seis años para la salud. Es algo que cuesta investigar y que tarda mucho. El COVID persistente es tan amplio, porque hay gente que tiene COVID persistente, pero que no tiene los mismos síntomas que yo y es lo que vamos a investigar con la computación cuántica ya que creemos, que igual que hay diabetes tipo 1, tipo 2 y demás que son totalmente diferentes, pues igual hay COVID persistente tipo 1, tipo 2, ya que tenemos síntomas diferentes.
¿Y cuánta gente actualmente tiene esta enfermedad crónica?
Bueno, en el País Vasco sé que hay alrededor de 10.000 y en España, alrededor de 70.000.
¿Qué le puede aportar este proyecto a la gran cantidad de gente que tiene esta enfermedad? ¿Cómo los puede ayudar?
Es un proyecto de pura investigación y a raíz de todo lo que saquemos de aquí y todas las publicaciones que se hagan con dichos resultados, desde esa mirada de DTx (terapias digitales) vamos a desarrollar diferentes terapias a lo que mejor le venga para poder prevenir el COVID persistente, o igual acompañarlo para que la gente pueda vivir una vida mejor.
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Maceira siendo entrevistado para Antena 3.
¿Cuál es el objetivo final de ISQUARE-LC?
El objetivo final es un proyecto totalmente de investigación y al final en el proceso de este proyecto vamos a investigar y el final sería encontrar todos esos patrones de COVID persistente para que los clínicos puedan darle un enfoque mucho mejor y que se pueda tratar de una mejor forma.
¿Cómo es trabajar con expertos de la tecnología y la salud, siendo tú el CEO de SAMIRA DTx a los 17 años?
Es un poco difícil, porque hay tantos tecnicismos y tanta ambigüedad en este tema, pero muy bien. Estamos muy bien rodeados, todo esto está impulsado tanto desde Lantik como Diputación de Bizkaia, etc. Y en este proyecto hay también una startup especializada de cuántica que se va a encargar de transportar todos esos datos a la computación cuántica. Estamos muy bien rodeados.
¿Y que tienes en tu futuro? ¿Tienes pensado seguir con SAMIRA DTx o tienes algún otro desafío en el futuro?
Tengo pensado seguir con SAMIRA a tope, ya que es la ilusión de mi vida, es lo que me hace al final darle hacia adelante. Seguir día a día ya que es mi motivación. No quiero que nadie más viva lo que yo tuve que vivir. Yo imagino un mundo donde las enfermedades crónicas no sean una carga constante, sino un desafío manejable para la gente con el apoyo de la tecnología y que puedan tener en la palma de su mano una tecnología que le acompañe y no lo dejen abandonado.