En ese momento –dice Ricky– no tenían "conciertos", no tenían "público", no tenían "nada". Levantaron el teléfono y hablaron con el músico español: hey bro, ¿tú crees que sería posible pasar por tu concierto y cantar una de nuestras canciones? Porque necesitamos hacer escenas para un videoclip. "Después del show nos enseñaron los vídeos y escuchamos a las 15 mil personas que estaban ahí cantando la canción a gritos. Con Mau nos pusimos a llorar escuchando eso. Nos abrazamos diciendo ‘hey, creo que está sucediendo finalmente después de tantos años’. Tengo ese videíto todavía guardado en mi teléfono y lo veo cada vez que se me olvida de dónde vengo", dice.
Desde entonces el dúo se afianzó en la escena urbana. Construyendo una carrera vinculada al pop latino y la música urbana, coqueteando con el reguetón, fortaleciendo disco a disco su costado de instrumentistas y girando con sus canciones por el mundo, los hermanos Montaner lograron posicionarse como una dupla fuerte en la industria. "La mejor mitad", le dice uno al otro con un cariño que parece sostenerlo todo: la música y la familia.
Luego del lanzamiento de los álbumes Para aventuras y curiosidades y Rifresh, una parada inesperada en su carrera los conectó de nuevo con su tierra natal: Venezuela. Tras los pasos de sus padres Mauricio "Mau" y Ricardo "Ricky" dejaron Caracas a sus 8 y 11 años, volaron a Miami y se convirtieron en una de las tantas familias que continuaron su vida en desarraigo, con el corazón y el pasamiento desperdigado en el mapa. Pero 15 años después sintieron que ya no aguantaban la necesidad de volver, de reconectar con la tierra que los vio nacer y también partir.
Hotel Caracas es el disco en el que volcaron una experiencia personal que les "cambió la vida". Es una forma de volver a la raíz para proyectar un futuro. Un álbum con 15 canciones que van desde la balada hasta el electro-pop, con el que están nominados a tres premios Grammy Latinos (incluido mejor álbum vocal pop). Quizás su disco más personalidad hasta el momento, con canciones íntimas y autorreferenciales, además de colaboraciones con artistas como Arcángel, Guaynaa o el merengue-house de Ilegales.
El próximo 10 de noviembre se presentan en el America Rockstars y antes del show hablaron con El Observador sobre el regreso a Venezuela, la responsabilidad que sienten con su público y la necesidad de llevar una carrera "más cercana al arte que al business" o todo eso que rodea los cálculos de la industria de la música.
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Hablaban de ese rush, esa adrenalina de estar en el escenario y el aplauso del público, de las primeras veces. ¿Lo siguen sintiendo de la misma manera ahora, cuando son miles de personas las que están aplaudiendo?
Mau: Creo que lo siento con menos nervios, lo cual hace que ayuda a disfrutármelo más. Capaz que antes lo que sucedía es que como uno tenía un poco más de nervio, esos aplausos ayudaban a quitarlos, pero uno todavía tenía un poquitico de esa distracción.
Hoy en día yo siento que me lo disfruto aún más porque estoy completamente presente y consciente y creo que al crecer, más que ir quitándosele a uno la emoción, uno valora aún más que la gente esté ahí.
Me gustaría hablar de Hotel Caracas, su último disco, y de su génesis: ese viaje en el que volvieron a sus raíces. ¿Cómo fue el comienzo de este disco?
Ricky: Este disco empieza, estábamos como que en un momento de transición, porque estábamos cambiando de casa a disquera y al mismo tiempo Mau estaba dando a luz a su chamo, a su hijo, y nos decidimos tomar dos meses libres. En la mitad de ese descanso a mí me empezaron a dar, como decimos en Venezuela, hormiguitas en el culo, es como que quieres salir a hacer algo. Porque tenemos desde que tengo uso de razón sin tomar una pausa. Siempre es como en acción, en acción, en acción. La única pausa había sido que si 10 días para una cosita aquí o 10 días para la luna de miel. Pero nunca había sido un parar de dos meses, de decir no a lo que sea que venga. En ese momento le escribo a Mau y digo "oye estoy pensando en irme a Los Ángeles porque hay un productor allá con el que nos encantaría trabajar que nos dio un par de días para trabajar, me voy para allá a escribir y a ver qué sale".
Embed - Mau y Ricky - Hotel Caracas: La Peli (Official Longform Music Video)
Cuando llego a Los Ángeles entré al estudio de alguna manera en un momento de transición, donde no estábamos pensando en hacer un álbum porque ya yo tenía un álbum con Mau que estaba por salir–, dijimos hagamos esto a ver qué pasa. Yo creo que gracias a ese al entrar sin estar buscando nada y sin pretender "ah es que esto tiene que sonar en la discoteca cuando..." o "esto tiene que ser...", empezó a salir algo genuino. Salió un hilito donde empezamos a jalar, a jalar, a jalar y descubrimos también que queremos vivir nuestra vida de esa manera, queremos vivir nuestra vida más más pegado a lo creativo y más pegado a lo artístico que más al business de estar "bueno si hago la canción, pero lo que importa es que la vaina reviente, que esté en la discoteca", cuando realmente nosotros nos dedicamos a la música por por el amor a crearla y hacerla y por esa necesidad.
Haber trabajado con Malay nos cambió esa perspectiva por completo, nos llevó de regreso al inicio. Entonces ese volver al inicio creativo nos hizo también despertar esa necesidad que ya teníamos despierta desde hace tiempo, pero como despertar la urgencia de que fuese ya de volver a Venezuela.
Eso parecía simple, pero en realidad fue, yo te diría, que una de las decisiones más difíciles que tomamos. Volver a Venezuela nos reconectó con nuestras raíces, con nuestro país, con quienes somos, con nuestra identidad, y nos dio un nuevo sentido de responsabilidad con nuestra gente para salir de ahí y no solamente ser exitosos representando a Venezuela sino poder, dentro de lo que está en nuestras manos, ser lo más excelentes posibles para que sea de orgullo la representación.
Eran niños cuando se fueron de Venezuela. ¿Cómo fue para ustedes el regreso?
Mau: Ese regreso nos cambió la vida. Para mí fue mi viaje preferido, por lejos. Porque, número uno: sanamos mucho. Siento que fue principalmente eso. Número dos: siento que aparte viví cosas que siempre me soñé y lo viví súper presente. Y cosas desde lo más grande hasta lo más chiquitico. Por ejemplo, ir a comerme una arepa con una vista espectacular de toda la ciudad desde la montaña. Lo hicimos. O, por ejemplo, manejar por Caracas. O comerme tal cachapa, tal perrito caliente de la calle. Todo eso lo íbamos cumpliendo. Eran como sueños que uno iba cumpliendo todos los días. Entonces, también, todo fue como perfecto, ¿sabes? O sea, aparte tuvimos la oportunidad de recorrerlo todo, lo cual hizo que uno también conociera lugares que uno no conocía y conectara aún más con la gente de nuestro país.
¿Cómo canalizan una experiencia como esta en su música y en un disco?
Ricky: Nosotros siempre hemos tomado inspiración para nuestras canciones de la vida. Más, en este álbum que lo que queríamos era, sin pelos en la lengua, contar cosas que nos han pasado. Yo creo que antes había un filtro que uno ponía, que era tipo, bueno, no voy a ser tan específico con lo que me pasó a mí para que la mayor cantidad de gente posible conecte con esta idea. ¿Sabes? No voy a decir 40 minutos de sexo en el aeropuerto porque es qué pasa si la persona estuvo 35, ¿sabes? O sea, son como esas preguntas que uno se iba haciendo mientras uno estaba escribiendo canciones antes. Y hoy en día estamos como para la labor de ser lo más personales posible, y hemos encontrado que eso hace que conectemos aún más profundamente con la gente. Entonces, la manera que hicimos para canalizarla fue literalmente sentarnos a escribir lo que pasó, sentarnos a escribir lo que vivimos literalmente. Y si escuchas las letras del álbum, son muy literales. O sea, el déjame abrocharme el cinturón por si acaso se cae el avión y asegurar que no haya nada que no me dejara volverte a ver, o sea es como súper claro de la idea que literalmente yo estaba sentado así pensando Dios me encantaría poder volver a ver a esta mujer otra vez y la metáfora de decirme voy a abrochar el cinturón porque si se cae este avión no me voy a morir yo con este avión porque tengo que volver a ver a esta mujer como sea. ¿sabes? Y obviamente la ridiculez es que si te abrochas el cinturón te vas a morir igual.
Vienen el próximo domingo 10 de noviembre vuelven al America Rockstar, ¿cómo es su vinculo Uruguay y los uruguayos?
Mau: Amo profundamente desde que soy chiquito. También te digo porque tuve novia uruguaya y me hizo conectar profundamente con, obviamente con la cultura y con todo desde chiquito. Entonces, siempre cuando yo salía con esa muchacha era, creo que en el mismo momento en el que Ricky y poco allá soñar en grande de hacer giras y todo eso, ¿no? Yo me acuerdo soñarme tocar en Uruguay porque era el lugar de donde era ella y de hecho muy cómico la primera vez que... bueno, la única vez que hicimos el Antel allá, fue esa chica y hoy en día pues es muy cool, nos llevamos muy bien y fue muy bonito ver que todo eso que yo me soñé y que se cumplía. Esa es una de las miles de razones por la cual yo amo Uruguay y que me emociona mucho el América Rockstars porque aparte es un evento que siento que siempre lo hace con mucha excelencia, entonces, pues a partir.