En la antesala de su esperada salida a la bolsa, la empresa tecnológica Anthropic informó a sus inversores que sus ingresos aumentaron un 45% en el tercer trimestre con respecto al periodo anterior, alcanzando los 16.800 millones de dólares. Con estos resultados, la compañía busca disipar las dudas del mercado en torno a los enormes costos que exige el desarrollo de la inteligencia artificial.
La empresa celebró este miércoles un día para inversores a puertas cerradas en su sede de San Francisco. El encuentro, liderado por el director ejecutivo Dario Amodei y el director financiero Krishna Rao, buscó familiarizar a los potenciales accionistas con la estructura de la firma antes de su debut bursátil previsto para noviembre, según revelaron Financial Times y Bloomberg.
De acuerdo con fuentes cercanas a la compañía citadas por ambos medios, la facturación del tercer trimestre subió a 16.800 millones de dólares, frente a los 11.600 millones de dólares registrados en el segundo trimestre y los 4.700 millones de dólares del primero.
En el mismo informe, Anthropic dijo a los inversores que tenía un flujo de caja libre positivo y un margen operativo del 11%, ambos ajustados, en el tercer trimestre.
Las dudas por la rentabilidad
Se prevé que la salida a la bolsa de Anthropic se concrete después de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos. La operación antecederá a la salida a la bolsa de su rival OpenAI, convirtiéndose en el primer gran examen público sobre el interés de Wall Street hacia los desarrolladores de inteligencia artificial que invierten fuertemente para alcanzar una escala masiva.
En su debut, la compañía buscará alcanzar una valoración de 2 billones de dólares, cifra con la que superaría el récord de 1,8 billones de dólares marcado por SpaceX en su oferta pública inicial de junio.
El escrutinio de las finanzas de las empresas del sector se profundizó en los últimos meses debido a los desembolsos millonarios requeridos en chips, centros de datos y capacidad de cómputo para entrenar modelos de frontera.
En ese escenario, Anthropic intenta demostrar a los mercados que la aceleración vertiginosa de sus ingresos logrará absorber, con el tiempo, los elevados costos de infraestructura y operación.
Los resultados del encuentro
Al término de la reunión en la sede de la compañía el miércoles, varios de los asistentes expresaron su optimismo respecto al acelerado crecimiento de la facturación y la proyección de rentabilidad a corto plazo, según Reuters.
Durante la presentación, Amodei reiteró el compromiso de la empresa con la seguridad de la inteligencia artificial, aunque evitó hacer alusiones directas a las amenazas de extinción humana. No obstante, en su folleto informativo, Anthropica advirtió que la IA avanzada podría plantear "riesgos catastróficos o existenciales para la humanidad ".
El miércoles, sin embargo, los ejecutivos hablaron sobre cómo la compañía estaba utilizando su IA para ayudar a su propio negocio, incluyendo el diseño de un chip personalizado. La compañía repartió gorras a los asistentes, algunas de las cuales decían "pensando".
Enfoque en la seguridad de la IA
Fundada por ex ejecutivos de OpenAI, Anthropic se consolidó como uno de los principales desarrolladores de IA generativa con su familia de modelos Claude. Su expansión fue respaldada por Alphabet y Amazon, que son simultáneamente inversores, proveedores de capacidad informática e importantes socios de distribución, así como competidores en el campo de la IA.
Anthropic busca diferenciarse a través de su enfoque en la seguridad de la IA, advirtiendo sobre los peligros que plantean los sistemas cada vez más capaces, incluso mientras compite en la carrera por desarrollar y comercializar modelos más potentes.
Su investigación reveló que sus propios agentes de IA mostraron un comportamiento preocupante en entornos de prueba, incluyendo la filtración de información confidencial y el sabotaje de código, aunque la compañía afirmó no haber visto evidencia de tal desajuste en implementaciones del mundo real.
En septiembre, el investigador Jacob Coxon, quien dejó OpenAI para incorporarse a Anthropic, decidió abandonar la industria acusando a ambas empresas de competir por desarrollar tecnologías que "podrían matarnos a todos para finales de la década". Después de esta denuncia, el mismo el actual jefe de investigaciones sobre el control y alineación de futuros sistemas de IA de Anthropic, Evan Hubinger, confirmó la advertencia y estimó que la probabilidad de un evento de extinción durante la próxima década supera el 10%.
La semana siguiente, Amodei hizo un llamado a que las empresas de IA avancen de manera más lenta y cautelosa en el desarrollo de esta tecnología. "Debemos reducir el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. La IA conlleva riesgos y, dado que es una tecnología tan poderosa, estos riesgos son graves", escribió el CEO en un comunicado.
Para sorpresa de muchos, los grandes impulsores de la carrera tecnológica actual y sus principales competidores, el jefe de OpenAI, Sam Altman, y el director de xAI, Elon Musk, dijeron estar de acuerdo con la advertencia de Amodei.
Sin embargo, diversos sectores de la industria tecnológica desestiman las advertencias de Anthropic, atribuyéndolas a una estrategia de marketing alarmista para vender más caros sus productos. Otros también sugieren que se trata de una sofisticada maniobra de lobby diseñada para promover regulaciones que consoliden la posición dominante de Anthropic en el mercado.